Fútbol a Mar del Plata (*)

¡Qué importante es destacar las cosas lindas!  Especialmente en un mundo donde la noticia que abunda no es la mejor.

Es necesario que tomemos unos minutos para destacar a los jóvenes que pasaron a Mar del Plata por los bonaerenses en fútbol 11. Nunca visto.

¿Por qué este equipo de fútbol es especial?

Estos jóvenes se iniciaron en distintos clubes de Saladillo, cada uno aprendió a jugar y a desarrollar una técnica de juego, que los puso frente a grandes desafíos: defender la camiseta de la ciudad en diferentes instancias y con distinto técnicos.

Me encantaría saber si cada club ha pensado qué grandes han sido estos chicos al momento de representarlos en un equipo de selección.

La mayoría, por no decir todos, desde que tenían 10 u 11 años, han sido elegidos para formar un equipo para competir.

Recuerdo el torneo LIFINOBA, que dirigía Palomo Ledesma, que les permitió a estos mismos chicos comenzar a salir a jugar por la región. Eran tan chicos, que siempre fueron acompañados por familia y amigos. Ya desde ese momento a la combi de los jugadores acompañaban los padres en sus autos, llevando a otros que no lo tenían. Llegábamos juntos y volvíamos juntos. ¡Qué buen clima se había generado! ¡Y cuánto valoraban estos chicos el apoyo! Tanto, que cada partido que había se iba sumando más gente, convirtiéndonos en local en cada ciudad a la que íbamos.

Pasó el tiempo… y muchos de estos chicos formaron parte de la SUB 15, liderados por Elvio Vázquez. Cada entrenamiento era una apuesta al triunfo. Los deseos de triunfo iban en aumento, por lo tanto el apoyo también crecía. Recuerdo los incentivos del técnico con cartas de los padres y fotos, antes de salir a jugar un partido muy difícil. Y siempre estuvieron a la altura de las circunstancias. Llegaron a instancias finales tan emotivas que todavía son motivo de conversación entre los padres cada vez que nos encontramos.

Los chicos crecieron y pasaron a formar parte de la SUB 17 con Elvio Vázquez, porque eran los mejores jugadores de la ciudad. Merecían participar de otros torneos porque estaban haciendo lo que más les gustaba. Claro, se incorporaron otros jugadores que si bien no tenían 17 años, ya merecían ser incorporados, por saber jugar, por saber formar parte del grupo.

Y ahí también estuvimos los padres, sumándose otros más. Vendíamos rifas, les hacíamos la comida en las concentraciones, y salíamos a la ruta sin importar lo que dejábamos de hacer ese fin de semana.

A esta altura, este grupo de jugadores se había consolidado de tal manera, que sentían que nada los podía vencer. Y en instancias finales, un arbitraje lamentable, con prepotencia de los más poderosos en este tema, hicieron que perdieran nuestros chicos. Recuerdo ese día tan lluvioso, todos bajo el agua mirando el partido. ¡Inolvidable!

Hoy, los mismos chicos se juntaron para competir por los bonaerenses y también ganaron, demostrando que ir a Mar del Plata es un premio para los mejores. Y lo lograron. Y se lo merecen. Y algunos padres irán y nos tendrán al tanto de los resultados obtenidos en esas instancias.

Lo curioso es que la mayoría de estos jóvenes, que eran chicos todavía en la sub 17 del año pasado, hoy  forman parte de la SUB 17 de este año con Darío Pallero como técnico y están demostrando ser los mejores de la zona ocupando el primer lugar. Y los padres y amigos siguen estando ahí, en cada ciudad y en cada partido, a lo que debe sumarse una hinchada muy importante que los acompaña y, que una parte de ella, está formada por aquellos que ya no pueden participar por la edad pero lo hicieron hasta el año pasado. Es tan importante esta hinchada, que cada jugador le dedica el gol cuando lo convierte.

No puede dejar de contarse estas cosas, porque son lindas, porque se trata de jóvenes y hoy los jóvenes no siempre son tema de buenos comentarios, porque las familias están al lado de ellos, porque hablamos de deporte y buena salud, porque hoy son amigos en la calle y han generado buenos vínculos.

Agradezco la oportunidad que me brinda para contarlo, porque soy la voz de muchos padres y amigos  y  los chicos merecen saber lo que pensamos todos.

Agradezco el acompañamiento del periodismo en cada partido que se juega, resaltando la disposición de su tiempo y de los espacios para poder concretarlo. Eso es demostrar  profesionalismo en la tarea específica que realizan.

Propongo a las familias, a los amigos y simpatizantes que sigan sumándose a estos partidos y quiero hacerles saber a la ciudad en general que, cuando andamos por la región, hoy se habla diferente del fútbol de Saladillo y esto se lo debemos agradecer a estos chicos.

¡Vamos chicos! ¡Serán los próximos campeones!

(*) Alicia Hernández, una mamá.