Dar gracias

 

La Palabra de Dios nos invita a cantar: “Te doy gracias, Señor, de todo corazón!” (Sal 9,2). Dar gracias de todo corazón es dar gracias con sinceridad, no de la boca para afuera. Dar gracias de corazón es alegrarse porque hemos sido creados de la nada, porque en nosotros se realiza el milagro de la vida, porque siempre podemos comenzar de nuevo aunque estemos en el fondo de un pozo, porque el mundo es bello, porque somos amados por Dios. Cuando recordamos eso el corazón se alegra, se vuelve optimista, y entonces sí damos gracias con todo el corazón.

También dice la Biblia: “¡Qué bueno es dar gracias al Señor y cantar a tu nombre, Altísimo!” (Sal 92,2). Dar gracias es algo bueno, muy bueno. No es una obligación, no es una mera costumbre, es algo bueno. Nos hace bien detenernos a dar gracias, nos renueva, nos alegra, nos recuerda que hay cosas positivas en medio de las miserias y límites de cada día; nos alimenta la esperanza. Es bueno que des gracias al Señor, en este preciso momento.

VMF