Superficie o altura

 

A veces vivimos en la superficie. Por ejemplo, cuando nos dejamos llevar por los rencores, cuando tratamos de hacer quedar mal a una persona que no nos cae bien, cuando nos preocupamos por mostrar las cosas que hacemos bien para que hablen bien de nosotros, cuando queremos ganar una discusión para humillar a otro y sentirnos más importantes. En esas ocasiones se revela nuestra miseria más profunda.

Pero otras veces nos elevamos por encima del universo y penetramos en el mismo cielo. Por ejemplo, cuando en lugar de alimentar al rencor decidimos comprender la debilidad ajena y optamos por el perdón. Cuando en lugar de arrastrarnos como animales buscando placer nos dedicamos a buscar la felicidad de los que sufren. Cuando dejamos de cuidar nuestra imagen y elegimos la humildad.

Allí está tu elección: pedirle a Dios que te eleve por encima del universo, o hundirte en lo más profundo del barro.

VMF