Los instantes

 

Nada surge de repente. Todo tiene un proceso de crecimiento y transformación que exige paciencia y humildad, pues todo tiene su momento y muchas veces no es el momento que deseamos.

Así que es importante entender el proceso que cada situación o persona pasa. Es importante admirar este proceso y dejar que todo suceda, como el niño que se cae para aprender a caminar o la persona que se equivoca mil veces para aprender a hablar bien otro idioma.

En cada proceso de vida, mucho se logra. Aún en la derrota, aquellos que son espirituales son capaces de salir victoriosos, pues detrás de cada derrota hay una serie de virtudes que pasan a hacer parte del inventario del ser.

Vivimos en una sociedad básicamente enfocada en los resultados inmediatos. Sin embargo, debemos aprender a apreciar los pequeños momentos de la vida, los instantes que nunca más volverán. Este entendimiento devuelve la felicidad a la vida y alivia las relaciones.