La espiritualidad de la Creación

Las personas han redescubierto hoy una nueva forma de comprender los rituales de sanación. Conozco muchas personas que no saben qué hacer con la espiritualidad de la Redención, que se complican tratando de comprender la teología de la Cruz que, ante todo, recalca el desagravio de nuestros pecados. Estas personas encuentran en la espiritualidad de la Creación un nuevo acceso al cristianismo. Se dan cuenta de que las fiestas cristianas tienen un trasfondo cósmico. El Viernes Santo y la Pascua dejaron de ser, para ellas, la celebración de la muerte de Cristo en la Cruz para reparar nuestros pecados y la celebración de su resurrección, sino que es la celebración de la muerte y la resurrección, tal como las vemos en la Naturaleza. La Cruz es para ellas, un símbolo de la muerte que experimentan constantemente en su vida y en la naturaleza. Y la resurrección representa la naturaleza floreciente y simboliza la esperanza de que también brotará una nueva vida en medio del vacío y de la rigidez de sus vidas, de que Dios les ofrece un nuevo inicio, de que rompe las cadenas que les impiden vivir.

 

No se trata de menoscabar la obra redentora de Cristo con estas representaciones teológicas de la Creación, sino de descubrir en ella la dimensión cósmica. Para muchas personas, podría significar hoy una nueva forma de comprender el misterio de la Redención tal como sucedió en Jesucristo. Ya no se trata solamente de la redención del pecador, sino justamente de la Redención de la Creación que “gime hasta el presente y sufre dolores de parto”, que anhelante espera “la gloriosa libertad de los hijos de Dios”.

A. G.