La esencia de la felicidad

 
“La esencia de la felicidad consiste en que aceptes ser el que eres (Erasmo de Rotterdam).

 

En mi juventud, me apasionaba la vida de los famosos. Quería a toda costa llegar a ser tan culto y profundo como el teólogo Karl Rahner y soñaba con emular al brillante tenor Fritz Wunderlich. Hoy veo las cosas con una mirada más realista y pienso: el que mira fijamente a las estrellas tiene el peligro de perder contacto con el suelo. Pero también es cierto que todo modelo tiene un sentido. Los modelos van cambiando a lo largo de la vida, y así tiene que ser. Sin embargo, cada modelo motiva y actúa a manera de estímulo, aunque, al variar las circunstancias y cambiar los objetivos en el proceso del desarrollo, cambien también los modelos. En los modelos encuentro siempre un reto para el trabajo que tengo que hacer dentro de mí. Los modelos me ayudan a seguir adelante por mi camino interior. Eso sí, si permanezco aferrado a ellos, nunca llegaré a estar satisfecho de mí.

 

 

Hoy doy muchas gracias por ser lo que soy. A veces me vienen pensamientos como éste: “Qué maravilla si yo pudiera formular mis pensamientos como Agustín o Erhart Kästner”. Cuando me asaltan esos pensamientos, intento permanecer dentro de mí y razonar: “Yo soy yo. Y está bien que así sea. Yo procedo como el que soy”. Si logro ponerme en perfecta sintonía interior conmigo, agradecer las cualidades que Dios me ha dado y reconocer mis innegables limitaciones, entonces presiento en qué consiste exactamente la felicidad. Más aún, entonces puedo afirmar: ¡Soy feliz!. Soy el que soy, y está bien que así sea. Entonces respiro profundo y disfruto al percibir en mí la vida, al percibir mi individualidad tal como soy. Saboreo la vida, cato la felicidad. No tengo por qué obstinarme en cambiar nada aplicando la violencia, ni ser duro en el trabajo dentro de mí. Soy el que soy, hecho así por Dios, de cuyo amor y aceptación sin condiciones estoy seguro. Cuando pienso así, se hace la paz en mi interior, y todo me parece bueno.

 

 

Erasmo de Rotterdam, el gran humanista y conocedor del hombre, dio en el clavo con una sola frase: “La esencia de la felicidad consiste en que aceptes ser el que eres”

 

Anselm Grün