Todo está dentro de tí

 

“Todo aquello de lo que huyes y todo lo que ardientemente deseas lo llevas dentro de ti”. Así lo dijo el director espiritual indio Anthony de Mello. En realidad son muchos los que huyen de sí mismos. Huyen de su angustia, de sus sentimientos de culpabilidad. Huyen para escapar del peligro y de situaciones conflictivas en el trato con otros. Y resulta que todo eso de lo que quieren liberarse lo llevan dentro de sí. Nadie puede huir de sí mismo, porque se va con todo.

 

 

Esto me recuerda a aquel pobre tipo empeñado en correr para escapar de su sombra. Aceleró el ritmo para distanciarse de ella. Pero al volver la vista, se la encontró allí. Siguió corriendo más deprisa, hasta caer agotado. De nada sirve la fuga. Jamás lograremos vernos solos. No podemos hacer más que una cosa: quedarnos quietos y hacer las paces con eso que llevamos dentro y de lo que queremos huir.

 

 

El primer paso para hacer las paces es convencernos de que eso de lo que deseamos distanciarnos está dentro de nosotros.
El segundo paso consiste en volver la mirada complaciente a lo que tan radicalmente rechazamos. También esa parte de mí necesita sentirse amada.
La felicidad está dentro de mí. La aceptación está dentro de mí, ya no necesito ir afuera en busca de aceptación, ni es tan importante ser aceptado por los otros.

 

 
El criterio de Anthony de Mello que citábamos al principio nos invita a prestar mucha atención a nuestros deseos y llegar a esta convicción: el objeto de mis más ardientes deseos existe ya dentro de mí. La cuestión consiste en no huir de esa verdad, sino en detenerse ante ella mirándola de frente. Esta parada reflexiva es condición previa para todo progreso espiritual y humano.

 

Anselm Grün