Descubre tu verdadero rostro

 

He aquí un principio fundamental para ir por la vida: “Nunca permitas que otros te dicten lo que has de hacer. Nunca permitas que sean otros los que te prescriban, como en una receta, el camino por donde debes ir. Sigue tu camino. Sé tú mismo. Descubre tu forma original, individual e infalsificable que pensó Dios únicamente para ti. Y ármate de valor para vivir tu modelo original. ¿Quién eras tú antes de ser educado por tus padres? ¿Quién eras tú en Dios antes de nacer?”. Recuerda tu germen divino. Si te pones en contacto con ese germen, te será fácil seguir libremente tu camino.

 

 

No siempre llevamos descubierto nuestro verdadero rostro. Con mucha frecuencia, ni siquiera lo conocemos. Entonces el lema de nuestra vida sería éste: descubre tu verdadero rostro. Desentiéndete de todas las imágenes traumatizantes de tu vida: falsas imágenes de ti, enfermizas imágenes de Dios. Si en el rostro de Jesús reconoces tu imagen primitiva, irradiarán una cierta virtud curativa sobre tu entorno. Intenta descubrir en cada hombre el rostro de Jesús. El que ve en un hombre el rostro de Jesús ayuda a ese hombre a desprenderse de todas las falsas imágenes volcadas sobre él, que no dejan ver la verdadera. Ayuda a los hombres a descubrir su imagen auténtica, no falsificada, y condúcelos por ahí al descubrimiento auténtico de su yo.

 

Anselm Grün