Echa una mirada hacia dentro

 

“El que mira hacia fuera, sueña. El que mira hacia dentro despierta del sueño”. Apenas habrá alguien que haya reflexionado sobre el significado de los sueños y sobre el camino hacia el encuentro del hombre con su personalidad tanto como el psicólogo suizo C. G. Jung. A él se debe la afirmación citada, sólo a primera vista paradójica.

 

 

En la historia del cristianismo han ido apareciendo diversos movimientos interpretativos del “despertar”. Proceden de individuos que, hablando de sí mismos, reconocen haber despertado. Pablo amonesta a los romanos: “Ha llegado la hora de despertar del sueño” (Rm 13,11). Pablo entiende la vida cristiana como un despertar del sueño y orientar conscientemente la vida a la salvación que Dios nos ha ofrecido en Jesucristo.

 

 

C. G. Jung ha desarrollado ampliamente su teoría sobre el “despertar”. Quien sólo mira hacia fuera vive en realidad en el mundo de los sueños, se le oculta algo, no ve lo verdadero. En este caso, despertar significa mirar hacia dentro, mirar al alma. Hacia dentro mira el que presta atención a sus sueños, a los símbolos que surgen en los sueños y revelan aspectos esenciales del alma. Mira hacia dentro el que presta atención a los suaves, casi imperceptibles impulsos que bullen en su corazón tan pronto como se hace el silencio interior y en el silencio se escucha lo que el corazón habla. Se suele pensar que los hombres introvertidos son personas soñadoras, sin relación ni contacto con la realidad. Sin embargo, C. G. Jung describe en su aforismo, no a los introvertidos replegados sobre sí mismos, sino a los instalados por completo en la realidad exterior pero con la mirada fija en la realidad del mundo interior.

 

 

Jung lo experimentó en su propia carne. Como prestigioso psiquiatra, cayó una vez en una profunda crisis. La crisis le obligó a mirar hacia dentro, a reflexionar y a no disimular nada del misterio del alma. Lo que sucedió fue esto: en la época de menor actividad hacia fuera, fue cuando mayor actividad ejerció hacia dentro, ocupado en descifrar los símbolos interiores. Éstos le llevaron a la formulación de sus principios fundamentales e hicieron de él uno de los más influyentes psiquiatras del siglo pasado.

 

Anselm Grün