Libre

 

 

 

El calor del amor libera de toda atadura. Quien se siente aceptado y tratado con delicadeza precisamente en aquello a lo que con más fuerza se había aferrado, se siente liberado de toda estrechez.

 

 

 

No te aferres, por tanto, a tu angustia. Salta por encima de ella. Llegarás al fondo de tu corazón y allí sentirás la ternura de un amor que te acepta con todos sus miedos y te libera de todos tus tormentos y amenazas.

 

 

 

Puedes incluir también tu misma angustia.

 

 

 

Pero tu angustia, tocada por el amor de Dios, se transforma y se evapora. Eres libre.

 

 

 

Anselm Grün