Rubén Basabe logró premio en concurso literario

160520 Ruben BasabeEl periodista Rubén Basabe fue premiado en un concurso literario con su cuento «El tigre del general», basado en una versión libre de la exhibición que el boxeador José María Gatica diera en Saladillo en el mes de diciembre del año 1955. Esta vez recibió el galardón de parte del Instituto Cultural Latinoamericano.

El tigre del general

Cuento por Rubén Basabe

 El ring se yergue en la pista del Círculo Católicos de Obreros. Una multitud aguarda expectante el inicio del espectáculo. El eufórico Tito Ferrari, animador y cantor, trepa y toma el micrófono: “distinguido público saladillense, buenas noches. Nos hemos dado cita para compartir dos grandes pasiones populares argentinas: taanngoo y booox. Así es amigos, la música ciudadana y el rudo deporte los puños, como un gala de un espectáculo que pervivirá en la memoria de los aquí reunidos. Una noche histórica de este 22 de diciembre de 1955, inolvidable porque nos visita, nada más y nada menos, que … (pausa y murmullos), Joséééé Maaaaría Gaaaticaaa…. (aplausos y hurras). Lo dicho, un extraordinario espectáculo y para comenzar nada mejor que un buen tanguito de Cátulo Castillo. Música maestro: “paredóóón, tinta roja en el griiisss del ayer… tu emocióóóón de ladrillo feliz sobre mi callejón con un borróóó´nn pintó la esquina …. Y al botóóónn que en el ancho de la noche puso el filo de la ronda como un brooocheee….. y aaaaquel buzóóónn carmín, y aquel fondín dooooonnnde lloraba el tano su ruuubio amor lejano…”

 

Sentado en el banquito, un Gatica de gesto altivo piensa: “eh don, monito las pelotas, yo soy Gatica el tigre, así me conocen los cabecitas negras. Eso le dije al fesa ese, general. Confianzudo, me agarró del hombro y me atracó, justo a mí arrugarme el casimir Príncipe de Gales  y la galera. Si no digáselo uste´ mi general, como cuido mi jetra. ¡Qué cosa con la gilada!. Y acá, general, en este pueblucho parece que también abundan los oligarcas. Ni bien bajé del tren me llevaron unos cosos a dar vueltas por la plaza. ¿Sabe que los maté cuando me prendí un puro con una ´fragata´?. Se querían morir los ´logis´ por los mil mangos, ja, ja. Caminando alcancé escuchar que hablaban del busto de la señora, general,  parece que lo tiraron a la mierda., que lo enlazaron y lo pasearon por todo el pueblo. Son los gorilas, general, los mismos que lo voltearon a uste´. Y después nos dicen negronchos a nosotros. Qué caraduras, general. Pero uste´ no se tendría que haber ido. Minga que yo me iba a subir a esa cañonera , disparando en la noche. Uste´ se tendría que haber quedado peleándola acá, con sus cabecitas que tanto lo quieren. No se enoje general, pero ahora no sé si lo seguirán queriendo porque uste´ se fue. Míreme a mí, no me van a voltear así nomás los cogotudos los voy a pelear por todos los títulos”.

 

“… ¿Dóóóónde estará mi arrabal?; ¿Quiééén se robó mi niñez?; ¿En qué rincóóónn, luna mía, volcás como entonces tu clara alegríííaaa?. Veredas que yo pisé, maaalevos que ya no soooon, , bajo tu cielo de raso trasnocha un pedazooooo de mi corazóóón. Paredóóón, tiiinnta rojaaaa en el gris del ayeerr…”. Así amigos, así continuamos en la calurosa noche, pero más calor tienen los espíritus con la promesa de buen boxeo. Siiii, box del mejor porque ya recibimos a los valientes saladillenses que confrontarán con ¡el gran tigre Gatica, el ídolo del pueblo que les ganó a todos y a todo!. Que explote y estalle el Círculo Católico de Obreros, porque ya están con nosotros Antoooooonio Laaaliiiii Y Domingooooo Pasiónnnn Villaaaa (gritos desaforados de la gente). Sí amigos, quien les habla, Tito Ferrari, les asegura la precisión del ´carpintero´ Antonio y la dureza del albañil Domingo, quienes son un muestrario de coraje y valor para dejar bien los honores de todo Saladillo y, por qué no decirlo de la región también. Ahhh, ahhh, amigos a sentarse en las sillas para que todos puedan observar el espectáculo que estos gladiadores del ring están dispuestos a darnos. Hombría, enjundia y valor, loor a esos hombres de los nudillos rudos y las narices chatas…”

 

“… Sí, general los peleo por todos los títulos a los oligarcas porque yo soy hombre de rabia larga, a mí no me van a correr con la vaina esos ´comilis´de cartón porque son eso, general de cartón. A todos les digo que al Tigre no lo despintan, ¡justo a mí! que lleno el Luna, que voy de parranda con la cabriolé. Fiche, general, a este coso cantando tangos, a mí, ¡justo a mí! que puedo cerrar el Odeón para toque para mi solito la orquesta de Publiese. ¡Por favor!. ¿Cómo se llamaba ese que me hizo escuchar en la Rosada, Yumba o Tumba, no me acuerdo. Me gusta Yumba porque yo estoy enterito y lejos de la tumba. ¿Escuchó general, Católico de Obreros?, Justo a uste´, los curas con los laburantes. ¡Por favor!. Así que me pusieron un carpintero enfrente?. A este me lo como crudo, ni la bata le dejo sacar, dos piñazos y ¡paf!, muñeco al suelo. Dos piñazos, general, vuelva y le damos dos piñazos a los ´contreras´. Cómo va a andar de raje si uste´ nunca visitó la lona, general. Vuelva que la negrada lo espera y acá está el  tigre, enterito para lo que guste mandar, general. Acá en este pueblucho

también hay cabecitas negras, pero no están acá en la popular, parece que están

todos escondidos. ¡Los rajan de todos lados, general!, y uste’ que no esta…”

 

“…booorbotón de mi sangre infeliz que vertí en el malvóóón de aquel balcón queee la

escondía… Yooo no sé si fue neeegro de mis peeenas o fue roojo de tus venas mi

sangríííaaa… Por quééé llegó y se fueee tras del carmííín y el griiis, fondín lejano donde lloraaaba un tano sus nostalgiaaas de bon vin. Dondeee está mi arraaabal, quien se

robóóó mi niñez’. (aplausos). Gracias mis amigos, muchas gracias por haberme

escuchado con respeto y ahora no los distraigo más esperemos la acción. Que hablen los

puños en esta noche de gala, en esta noche de Gatica y lo mas graneado del boxeo

saladillense. El boxeo saladillense que les agradece a los señores Emilio Cabral e Ismael

Borrás su intervención personal para la organización de esta velada. De pie por favor

señores, y que se renueven los aplausos para estos dos hombres que aman el deporte por

sobre todas las cosas”  (aplausos intensos para aquellos que saludan).

 

“… véngase general que entre todos semos más, semos. Semos más los pobres

que los ricachones, no se me ablande general, yo tengo el cuero duro y soy vivo,

estoy enterito. De acá, de Saladillo, que yo ni conocía me llevo unas cuantas

fragatas, general. Yo no puedo aflojar, ya es navida y me llevo pal’ rancho unos cuantos morlacos. A la Comisión les digo métanse la licencia en el culo, a mi no

me van a voltear, yo no voy a terminar vendiendo muñequitos en una cancha de

fútbol. Seré analfabeto, pero no boludo, a mi no me la van contar estos ñatos. Yo

no vuelvo a la villa ni a la pobreza, ni tampoco voy a dejar de pelear porque la

verdadera biaba te la dan cuando te bajás del ring. Al carpintero este Lalli le

voy a arrancar la cabeza porque no hay que agrandar giles que después se te

vuelven contra. General, sabe que en el Hotel Español me dieron una zapie y me

fue a ver un tipo. Un ‘cumpa’, me dijo. Se llamaba Enrique Manuel Acha y me

entregó una virgencita tallada en madera. Es muy linda, general. Este Acha me

dijo, ‘si lo ve al general désela de mi parte, de un peronista a otro peronista’.

Así que yo la tengo bien guardada para cuando volvamos, general. Yo al luna y

uste’ a la Rosada, no tenga miedo. ¿Se imagina la negrada, general?, yo, dos

piñazos y ¡paf! muñeco al suelo y uste’ con los brazos levantados en el balcón y

abajo rugiendo la leonera. Que potencias que seriamos general, qué potencias

 

para la patria peronista. Perón, el Tigre del General y el pueblo, ¡qué

potencias!.

 

  “Sí seeeñooorreess, una fiesta de  tango y boxeo dos pasiones populares de todos los
argentino. Tango y box para los saladillenses de fino paladar “… ¿Dóóónde estará mi

arrabaaal? ¿Quiéén se robó mi niñez? ¿En qué rincóóón, luna mía, volcás como

entonces tu clara alegríaaa?”

 

“El día que uste’ vuelva, general, voy a estrenar un nuevo principie de Gales,

un ‘jetra’ para envidia de los oligarcas, general. No me afloje que acá hay un

servidor que nunca arrugó general,  ni le tiembla el pulso si hay que

defenderlo”.  

 

“Se presentaaa en el cuadrilátero Annntonio Laaalli, el carpintero boxeador, sí el mismo

de Alem y Juan B Justo. ‘Paredóón, tinta roja en el griiis del ayer… Tu emocióóón de

ladrillo feliz sobre mi callejón con un borróóón pintó la esquina… Y al botóóón que en

el ancho de la noche puso el filo de la ronda como un brooooche…”

 

 “… y vamos a ir por los pueblos, general. Uste’ discurseando y yo peleando

con carpinteros  y albañiles por unos buenos morlacos. Hasta capaz que                                     

volvamos a Saladillo porque acá también hay peronchos, aunque ahora están

escondidos. Pero yo los voy a desquitar esta noche. Cuando el juez le cuente

hasta cien al carpintero y no se levante, les voy a gritar ¡Viva Perón, carajo! Y

les voy a jurar por la virgencita de Acha, que uste’ y yo vamos a volver, como

dos potencias que semos…”.