El Sub Director del Instituto Nacional de Previsión Sísmica de la Republica Argentina con asiento en la ciudad de San Juan Mario Bufaliza explicó esta tarde en FM 90 los alcances del terremoto de Japón

El Sub Director del Instituto Nacional de Previsión Sísmica de la Republica Argentina con asiento en la ciudad de San Juan Mario Bufaliza explicó esta tarde en FM 90 los alcances del terremoto de Japón. 

Mario expresó que este movimiento ocurrido en la zona del pacifico no tendrá ningún tipo de repercusión en nuestro país ni consecuencias para ninguna región nacional ya que afecta la zona central del pacifico, “lo que pasa es que un terremoto sucedido en el mar trae un efecto secundario que es la sunami”.

Manifestó que nuestro país esta libre de esta ola sísmica pero no de movimientos telúricos debido a que estamos dentro de una zona de gran actividad con epicentro en Mendoza y San Juan.

Dijo que los sismógrafos de San Juan detectaron el movimiento en la red 20 minutos mas tarde porque eso tardo la onda en llegar aunque no se sintió ya que los instrumentos están enviando permanentemente datos a la sede central, “nosotros no tenemos respuesta en emergencia, pero si ocurriese un temblor tendríamos una participación importante en la evaluación de daños posteriores”.

Descartó totalmente la posibilidad de que ocurra una tsunami en Argentina debido a que está sobre una zona tectónica diferente a las que se podría producir, “el planeta esta dividido en placas que se  mueven permanentemente, se meten debajo de otras, se traban, se acumula energía, hasta que vence la capacidad elástica de la roca y se produce el terremoto, sin embargo no se puede predecir un sismo, lo que si sabemos es que aquí en Argentina estamos en una zona donde vamos a sentir terremotos”.

Confirmo que San Juan esta construida de acuerdo con las mayores previsiones edilicias contra sismos en el mundo al mismo tiempo que dijo se puede producir un terremoto en cualquier lugar del pais, aunque la principal peligrosidad está dada en la zona de la Cordillera, disminuyendo a medida que nos dirigimos hacia el este.