La Directora de Proyectos Familiares del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación Mariana Sosa visitó Saladillo con el objeto de entregar equipamientos a emprendimientos productivos en pequeña escala

El Subsecretario de Relaciones Institucionales de la Jefatura de Gabinete de Ministros del Gobierno Nacional Walter Abarca presentó esta mañana a la Directora Nacional de Proyectos Familiares del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Mariana Sosa, en la sala de la Cámara de Comercio de Saladillo con el objeto de entregar los certificados a beneficiarios de nuestra comunidad, de emprendimientos productivos en pequeña escala.

De la entrega también participaron Miguel Nápoli y el concejal Juan José Almada.

Abarca agradeció la buena predisposición de Mariana por prestarles siempre el oído a las necesidades de Saladillo y por darle respuesta a las mismas. Explicó que hoy se entregaron los certificados de un trabajo que se viene realizando con 60 talleres familiares y posteriormente se hará la entrega de los elementos (máquinas de coser, hornos, etc) a los pequeños emprendedores que ya tienen una actividad y la quieren reforzar.

La profesional dijo que los emprendimientos productivos no son ni chicos ni grandes sino que depende del empuje que cada uno le ponga. Contó que la economía social es el primer escalón de estos emprendedores en el marco de la política “La Argentina trabaja”. Dijo que muchos vecinos no han podido adaptarse a los cambios tecnológicos o de herramientas, como es el caso de un plomero que antes necesitaba un soldador y una barra de plomo y hoy no puede trabajar sin una termofusionadora. Aseguró que se trata siempre de la escala de emprendimiento familiar para recorrer el camino juntos e incentivarlos al asociativismo para permitirse trabajar en mayor escala; por ejemplo en la industria textil no es lo mismo que una persona se dedique a coser en forma solitaria, a que se junten y formen una pequeña cooperativa, eso, es una espiral social ascendente, porque si alguien va a comprar un metro de tela en forma aislada tiene un precio, pero si lo hacen en forma conjunta es otro, mucho mas barato.

Explicó que en estos programas el contacto llega vía carta, mail, web o a través de un vecino como es Walter (Abarca) quien hace llegar la inquietud.

Dijo que este es un paso, la herramienta; una ves que se asocian para poder comprar en escala precisan el microcrédito para lo que están el Banquito de la Buena Fe y la Comisión Nacional de Microcrédito, que otorgan créditos a tasa subsidiada. En tanto, el monotributo social es otra herramienta que ofrece el estado nacional y que le permite al emprendedor estar en igualdad de condiciones con el resto de los comerciantes, aportando el 50 por ciento de su obra social, contando con el subsidio el aporte jubilatorio y el otro 50 por ciento de la obra social.

Aseguró que también “esta en los vecinos acompañar este proceso, porque en lugar de comprar por ejemplo un mantel en otro país, comprar uno hecho en Saladillo que tal vez se cueste un poco más, pero después esa vecina es la que compra el pan, y se va dando una cadena productiva que no se detiene”.

Agregó hay de todo como en todos lados pero “hay ejemplos maravillosos” de personas que empezaron así, se asociaron como cooperativa y hoy tiene sus propias líneas, el desafío está en personas que se animen, el grupo que lo apoye y en la comunidad que lo sustente, la idea es que las personas crezcan de manera tal que no necesiten mas del estado”.