Comunicado de ECOS: Otra vez sopa – Los feedlots llegaron para quedarse

En el año 2008 Saladillo fue una de las primeras localidades que logró regular la instalación de engordes a corral o feedlots en el país. Quedó claro, en ese largo e intenso debate, que los feedlots atentan contra el bienestar animal, que el uso de antibióticos y medicamentos en los animales de feedlots es mayor porque se enferman con mayor frecuencia, que el stress en el que viven hace que muchos de esos tratamientos no sean exitosos, exigiendo mayores dosis y medicamentos cada vez más potentes, que muchos de esas drogas quedan en la carne y en el ambiente, que los vecinos a esos establecimientos fueron arruinados en sus vidas al ser invadidos por olores nauseabundos, moscas y ratas, que sus propiedades perdieron todo valor económico, que la zona de la pampa deprimida es de alto riesgo para la instalación de estos emprendimientos, aún haciendo obras de infraestructura, a tal punto que no existe lugar en el mundo con clima y geografía como la de Saladillo  donde se permita a estos establecimientos establecerse, que se trata de un modelo que concentra la producción en pocas manos por la enorme inversión que exige, que es funcional al monocultivo sojero y al agronegocio, que es dañino para la salud de los trabajadores que toman contacto con enfermedades transmitidas por moscas, ratas, polvillo, agua  contaminada y alergias; y que la carne que produce es de pésima calidad, con alto contenido de grasa intramuscular y ácidos grasos saturados ligados al colesterol malo y por lo tanto dañino también para la salud de toda la población. En definitiva un modelo insustentable por donde se lo quiera mirar, e incoherente para las características naturales que tiene nuestro territorio e históricas, ya que Argentina fue reconocida como uno de los países productores de la mejor carne del mundo justamente por ser criados y engordados a pasto en su hábitat natural. Lamentablemente, algunos feedlots se quedaron en Saladillo, después de la sanción unánime de la ordenanza en  2008, debido al veto del entonces intendente de Saladillo Carlos Antonio Gorosito.

Ahora, 10 años después, este nuevo gobierno Municipal de Cambiemos (UCR/PRO), pretende premiar a esos feedlots y maquillarlos de verde, desconociendo todo lo expuesto anteriormente y todo el debate ocurrido en esos tiempos que llevó incluso a que se realizara en Saladillo la primer audiencia pública al respecto del país.

Nos enteramos por los medios que funcionarios del gobierno local están de viaje por Europa para conseguir créditos y apoyar al feedlot Transcom ubicado en el Mangrullo para que produzca biogás con el argumento de “contribuir así a la defensa del ambiente”. ¿Es que no han aprendido nada?

Nos dicen que, junto a otros feedlots, van a producir biogás con los excrementos mezclados con forrajes que cultivarán en el campo y que eso podrá aportar el 50% de la energía que consume Saladillo. Si razonáramos por el absurdo, llegaríamos a la conclusión de que estos funcionarios son unos revolucionarios que han descubierto la pólvora, ya que llenando de feedlots al país y al mundo solucionaríamos el problema energético local, nacional y por qué no… mundial. La realidad es que son incapaces de ver al sistema en su conjunto y sólo ven pedacitos por separado y profundizan cada vez más los problemas. Nunca se puede obtener energía limpia a partir de un sistema sucio insustentable. Nos gustaría que primero solucionen el problema de las cloacas, ¿Por qué no transforman en biogás los desechos cloacales?

Produciremos, en cambio, biogás en un feedlot, pero comeremos carne de la peor calidad, los trabajadores se seguirán enfermando y la producción se concentrará cada vez más en grandes productores, expulsando a los pequeños.

Lxs vecinos del barrio La 31y de tantos otros barrios, después de tantos años y tantas luchas deben contentarse con el cordón cuneta, pero los novillos de Transcom caminarán por 7 has ((7 manzanas!!!) totalmente pavimentadas y con los desagües correspondientes. ¿Novillos caminando sobre pavimento? ¿A qué temperatura ascenderá ese cemento en pleno verano?¿Cuánta agua se desperdiciará para “limpiar” 7 has de corrales?

Además, como subproducto del biogás se produce ácido sulfhídrico, que es imprescindible separar y aislar. Este gas, más pesado que el aire, es inflamable, incoloro, tóxico, odorífero: su olor es el de materia orgánica en descomposición, como de huevos podridos.

El ácido sulfhídrico, está presente en el biogás como subproducto hasta en un 10% y es extremadamente nocivo para la salud. Bastan 20-50 partes por millón (ppm) en el aire para causar un malestar agudo que conlleva a la asfixia y a la muerte por sobreexposición. Por su grado de toxicidad se lo localiza directamente debajo del ácido cianhídrico (HCN).

Por supuesto, que nos cuentan, como en un cuento de hadas, que no hay que hacerse problemas por este peligroso gas, ya que nunca habrá fuga alguna (como si nunca hubiera habido incendios en el basural, ni incendios en la planta de biodiesel ni rupturas en los reactores de las plantas nucleares).Todo está “perfectamente controlado” por esta “tecnología de punta”.

Por si fuera poco, el Director de la Producción local dice que somos “afortunados” en Saladillo por contar con estos feedlots y además se pasea por Europa diciendo que otro feedlot ubicado en la ruta 51(la zona más baja del partido) también participará de un proyecto similar porque “está aumentando la cantidad de animales”(hecho que está prohibido por la ordenanza votada en el 2008 que expresamente establece que: Ningún feedlot puede aumentar su capacidad de carga). Evidentemente ni siquiera se tomó el trabajo de leer la ordenanza antes de subirse al avión y mucho menos de consultar o intercambiar opiniones al respecto con quienes desde hace años, junto a organizaciones nacionales e internacionales venimos trabajando este tema.

“Los feedlots llegaron para quedarse” ese es todo su fundamento científico.

El tema es trasladar a la población una sola mirada,  un solo modelo hegemónico, una sola manera de producir, un solo estilo de vida y de consumo, un solo plato de comida:

Otra vez sopa…

ECOS DE SALADILLO.

RENACE