Vivir la verdad

 

Santa Teresa de Ávila en su libro “Las moradas” compara nuestra alma con un castillo interior donde hay muchas moradas y dice: “…en el centro y mitad de todas ellas está la principal donde pasan muchas cosas entre Dios y el alma.”

 

Justamente allí, en lo más profundo de nuestro ser está la verdad, nuestra verdad. Mientras vivamos en la superficie nunca la vamos a descubrir. Silenciarnos para poder escuchar esas voces que emanan de lo más profundo de nuestro ser. Ser siempre fieles a esos impulsos internos. Vivir en consecuencia a esos impulsos es vivir la verdad.

 

Quien vive así asombra y, sobre todo, se asombra él mismo, pues todo a su alrededor está completamente vivo. Quien está vivo y siembra vida, sólo ése tiene autoridad.

 

Graciela Goñi

Acompañante espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María