No debemos maltratar a los mayores (*)

«NO DEBEMOS MALTRATAR A LOS MAYORES, DEBEMOS AYUDARLOS Y PROTEGERLOS, DEBEMOS HACERLO ASÍ PORQUE LO INDICA LA CONDICIÓN HUMANA, DEBEMOS HACERLO POR AMOR Y LOS QUE NO LO HAGAN POR AMOR,QUE LO HAGAN AUNQUE SEA POR EGOÍSMO,PORQUE TODOS LLEGAREMOS A VIEJOS! CARLOS ANTONIO GOROSITO.

«Hace unos días en un esquina cercana a la Legislatura Bonaerense escuche al pasar un dialogo donde un una persona más joven que yo decía a otros:» Tenemos que organizarnos para sacar a este grupo de viejos». Supongo que por las características del lugar se estarían refriendo a cuestiones políticas. Yo soy un persona que ya tengo 63 años, voy hacia los 64 años, por lo tanto entre ya en la categoría Tercera Edad, Mayores Adultos o simplemente en la categoría «Viejos» según la terminología que se quiera utilizar. Por mi función haber sido Concejal, Diputado Provincial e Intendente Municipal en mi ciudad (24 años consecutivos) he tomado y he impulsado desde la gestión acciones y programas en pro de cada una de las franjas etarias de nuestra sociedad y me he dirigido a la sociedad siempre con un mensaje intentando señalar que la prioridad es el ser humano en su integralidad independientemente de su edad biológica. En los últimos tiempos he escuchado y no solo en el campo de la política, sino en diversos órdenes de la vida en sociedad una cierta descalificación hacia aquellas personas que han roto la barrera de los 60 años. «Ya no sirven «,»ya no son necesarios» y muchos etcéteras. Siempre he dicho que en términos filosóficos podemos definir a la juventud más halla de su edad cronológica o de su estado fisiológico, quizás la podemos definir como «actitud ante la vida», de allí que puedan existir «jóvenes viejos y viejos jóvenes». Fernando Fernán Gómez un escritor y actor español nacido en Perú escribió: «Los jóvenes tienen una absoluta ignorancia de lo que va a ser de ellos. Los viejos tenemos una firme certeza de lo que fue de nosotros «una frase quizás para la controversia o la discusión. Por su parte el gran guionista y director sueco Ingmar Bergman dijo: «La vejez es como escalar una Gran Montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista es más amplia y serena» Por su parte el portugués José Saramago insiste en que:» La juventud no sabe todo lo que puede, ni los viejos pueden todo lo saben». Es para mí la búsqueda del equilibrio permanente entre las distintas franjas etarias. Todas las etapas de la vida son importantes en un ser humano, todos pasaremos generalmente por ellas, a excepción de que nuestras vidas por las circunstancias que fueren culminen prematuramente. Hoy quiero revindicar el rol y la importancia de aquellas personas que entran en la tercera edad, que son adultos mayores o simplemente entran en la vejez. NO somos, no son seres descartables, hemos aportado, han aportado a la sociedad. Merecen que se generen ámbito desde el Estado y desde lo privado: políticas y acciones que contribuyan a una mejor calidad de vida hasta llegar los días finales de nuestra existencia.. Se deberán ir arbitrando los medios para que se tenga un retiro digno (jubilaciones) cuando llegue el momento, para que no falten medicamentos y se tenga acceso a la salud, para que se generen espacios recreativos y de esparcimiento, que se piense que la educación es continua y por lo tanto avanzar en la puesta en marcha entre otras cosas de la Universidad de la Tercera Edad en los ligares donde no existan . Que los Hogares de para Adultos y los llamados Geriátricos no sean lugares donde se amontonan seres humanos, casi como cosas «descartables». Estos deben ser lugares saludables. Durante mi paso por la función pública me toco visitar muchos lugares (hogares de ancianos, geriátricos etc.) y toda vez que lo hacia la mayoría de los mayores adultos me tomaban de la mano y con mirada implorante me decían «sácame de aquí». Soy consciente de que muchos no puedan cuidar a sus mayores, en la mayoría de los casos por razones de trabajo. En mi caso personal vengo una familia de origen humilde que integramos muchos hermanos cuando mi madre enfermo y debió permanecer varios años postrada en una cama hasta el día de su partida final ,entre los hermanos llegamos a un acuerdo cuidarla durante los 24 horas del día cada uno aportando lo que podía. Y así fue. Y cuando llego el momento mi madre pudo partir habiendo sido siempre asistida en todo momento. Como seguramente habrá muchos casos similares. Pero hay otros que se desentienden. Cuando eran Intendente un establecimiento educativo me regalo un libro de Carolina Toval:»Los mejores cuentos juveniles de la literatura Universal» de ahí tome un cuento que repetía en cada encuentro de los adultos mayores y Centros de Jubilados que tratare de resumir ahora. El resumen del cuento está destinado a los que se desentienden de los mayores: Un hombre de fortuna le dono todos sus bienes hasta su propia casa a su hijo cuando este contrajo matrimonio y se quedó a vivir con ellos. Al cabo de unos años el matrimonio tuvo un hijo, por lo tanto el donante de sus bienes se transformó en abuelo. Fueron pasando los años y el abuelo iba sufriendo los achaques de la edad. Y por lo tanto se transformaba en un estorbo para el matrimonio. Estos le piden al abuelo que se vaya de la casa. El abuelo les suplico: «No me echen de la que fue mi casa estoy viejo y enfermo, nadie me querrá, déjenme aunque sea en el establo junto a los caballos». La contestación fue:» Imposible debes irte ya» y el Abuelo pidió»: Aunque sea dadme una manta con la que cubren los caballos y me voy». El hijo ordeno al nieto que fuera a buscar una manta al establo para darla al abuelo. El chico de 14 años fue a buscarla tomo la manta más grande y la corto por la mitad y se la entregó al abuelo. El abuelo le fue a reclamar a su hijo: «Mira lo que me ha dado mi nieto la mitad de la manta». El chico es convocado por el padre quien le dice: «porque le has DADO LA MITAD DE LA MANTA AL ABUELO» a lo que el chico contesta: «LA OTRA MITAD LA GUARDO PARA USTEDES ( para el Padre y la Madre) PARA QUE CUANDO LLEGUEN A LA EDAD DEL ABUELO Y YO LES PIDA QUE DEBAN ABANDONAR MI CASA». Ante estas palabras del nieto el hijo resuelve que el abuelo se quede en la casa en la que le promete cuidarlo y compartir todo lo que tiene. Es un cuento pero encierra una Gran enseñanza. Debemos cuidar a nuestros mayores, no debemos olvidarnos de ellos, espero que lo hagamos por amor y en última instancia aunque sea por egoísmo. Porque todos llegaremos a esta etapa de la vida. Por eso quiero hacer un llamado a la reflexión:, a ocuparnos y preocuparnos por nuestros mayores y que le brindemos el trato fraternal y humano que merecen. El ser humano es importante en todas las etapas de la vida una vez que llego este mundo nos debemos ayudar los unos con los otros. Y cuando más nos necesitan debemos estar al lado el uno del otro.» Saladillo 16 de Marzo de 2018,

(*) Carlos Antonio Gorosito.