Buscando respuestas

 

Escuchando y haciendo preguntas, entregándonos a una búsqueda consciente de la auténtica espiritualidad, es como realmente crecemos en sabiduría, edad y gracia. Así es como nos preparamos para realizar lo que la vida espera de nosotros.

 

El silencio ayuda a aquietarse y a abrazar la vida, a trabajar sin afanes de grandeza. El silencio es guía de la contemplación. Lleva a mirar más allá de la anécdota personal para fijarse en el corazón de las personas; a admirar la belleza de las creaturas.

 

Estar atentos a todo, palabras, gestos, sonidos… todo nos transmite un mensaje permanentemente. También los sueños pueden ayudarnos a conocer lo que hay en nuestro interior. Jung escribió: «El sueño es aquella pequeña puerta oculta en el santuario más profundo e íntimo del alma».

 

Usemos todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance para llegar a la profundidad de nuestro ser y desplegar todo nuestro potencial.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María