Acompañar a Jesucristo, el Señor, en estos días implica reconocerlo como

El Camino, la Verdad y la Vida.

Él, con su pasión, muerte y resurrección,  llenará de sentido nuestro camino y nos animará a renovarnos, y así transmitir su mensaje de Amor,

que transforma, haciéndonos más solidarios y respetuosos con quienes nos rodean.