Salomón: Fin de marzo, principio de abril, recuerda la etapa más desgarradora que la Argentina tiene

A 36 años del desembarco, en el Monumento a Malvinas ubicado en la rotonda de Ruta Nacional 205 y Avda. Cabral, en Saladillo se llevó a cabo hoy el acto oficial por el Día del Veterano de Guerra y Caídos en Malvinas.

En el momento de las palabras, Malvina Orsi, hija de un ex combatiente, expresó que “uno busca a los largo de los años que no se pierda ni se modifique a la verdad y que el relato que llegue a las generaciones futuras, sea una versión de ellos, de los que estuvieron ahí. Porque no hay nada que duela más que una historia mechada de mentiras. Pero mientras cada uno de nosotros se detenga un minuto, para contarles a sus hijos o a sus nietos esta historia, no nos alcanza el olvido. Es parte de nuestro deber hoy como sociedad y deberá ser cumplido como ellos cumplieron el 2 de abril de 1982 su misión de recuperar las Islas y mantener nuestra soberanía sobre ellas. Viva la Patria.”

 

El Intendente José Luis Salomón, contó que estuvo hablando con Juan Carlos Ruviera, quien estuvo en Malvinas recientemente, a quien le pidió que hable pero que le dijo que no podía, porque tenía miedo de quebrarse “mal”.

“Fin de marzo, principio de abril, recuerda seguramente la etapa más desgarradora que la Argentina tiene. Porque sufrimos muerte. El terrorismo de Estado no fue solo una cuestión de algunos militares que hicieron algo contra los que se manifestaban. El terrorismo de Estado fue muerte. La guerra de Malvinas no fue solo una reivindicación de intentar recuperar la tierra. La guerra de Malvinas fue muerte…”

Dijo que lo puso muy triste que la tapa más grande de los diarios nacionales hacía referencia al fútbol, “Nos merecemos un país mejor, debemos construir los cimientos, las bases de una Argentina mucho mejor que la que nos tocó vivir”.

“Este reconocimiento es para ellos. Hoy un ex combatiente viajó porque no quería estar presente. Porque tenía bronca, porque nos quería decir un montón de cosas a nosotros, al Intendente, al Secretario y al a Subsecretaria. Porque algunas cosas que hicimos no le gustaron. Yo sé que lo que tengo que hacer hoy no es enojarme con él, es entenderlo, aprender a interpretarlo. Es reconocer que cometemos errores y entender que tiene derecho a enojarse y ponerme mal porque su vida, de alguna manera, está cifrada por estas cuestiones que realmente no pueden superar.”