Felicidad y cristal

 

 

 

“Lo que te ha tocado por suerte, no lo tengas por fuerte”. Según el refrán, la felicidad no puede retenerse. Sólo es posible recibirla con manos tiernas, palparla y estar en contacto. Si al igual que un cristal, tengo la felicidad continuamente en mis manos, soy incapaz de actuar.

 

 

 

Entonces soltaré la felicidad, la colocaré junto a mí para poder hacer lo que en ese instante sea conveniente, aquello para lo cual tenga ganas. Y cuando lo desee nuevamente, tomaré con mis manos la felicidad cual valioso cristal y la contemplaré. Quien quiera mantenerla constantemente, seguro que la quebrará.

 

 

 

Anselm Grün