Dichoso porque no pueden pagarte

 

Muchas veces se nos pega el bichito de ser interesados. Son esas situaciones de la vida en que busco forjar cierta amistad porque de esa persona me puedo dar un salto. En el fondo es la actitud utilitarista e interesada. Te busco porque necesito de vos algo o porque de tu profesión voy a necesitar un favorcito.

 

Qué lindo, por el contrario tener una actitud abierta a todos, especialmente a los que más te necesitan, pero sin preferencias, sin mirar ni esperar ningún tipo de devolución, lo más probable es que te paguen con la moneda de la solidaridad, la fraternidad y la comunión, y esto por el bien de ellos mismos porque de ese modo estarían creciendo pero nunca porque se especule con eso.

 

Porqué en la invitación desinteresada, dirigida a los que más sufren, existe una fuente de felicidad. Es la felicidad que nace del hecho de haber hecho un gesto de total gratuidad. Un gesto de amor que quiere el bien del otro y para el otro, sin esperar nada en cambio. Es la felicidad de aquel que hace las cosas gratuitamente, sin querer ninguna retribución. Es el amor ágape. Es el amor que da vida.

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María