La fiesta de la vida

 

Que la vida pueda ser una fiesta sólo depende de nosotros. Hemos llegado a esta vida para que aprendamos a ser felices disfrutandola y la ayudando a que también los demás puedan hacerlo. Para una fiesta se necesita a varios… hemos sido creados como seres sociales y estamos invitados a formar comunidad, abrirnos a los otros para hacer la vida más llevadera. En la soledad también podemos vivir la vida como fiesta siempre que esa soledad este poblada de y compartida con el universo entero. No hay que confundir soledad con individualidad.

 

Sólo quienes descubren que dentro de cada ser humano existe una vida que nos invita a una increíble plenitud personal para una infinita realización compartida con todos están invitados a gozar de los tesoros de esta fiesta de la vida. Son aquellos que prefieren y eligen perderse los placeres externos con los que el ego los quieren tentar por disfrutar esa felicidad que no la conseguis en la superficie.

Quedan afuera de esta fiesta, por el contrario, quienes eligen, libre y conscientemente hacer caso de los influjos del ego viviendo siempre en la superficie, el individualismo, el egoísmo, atrapados por el éxito, el poder, el dinero, y todos los placeres que el mundo pueda ofrecerles. No tienen tiempo para otra cosa. Están demasiado ocupados y… se perdieron la fiesta!!!

 

Graciela Goñi

Acompañante Espiritual

Centro de Espiritualidad Santa María