Motiva tu día

 

No es bueno comenzar el día sin ganas, sin algo que nos estimule, aunque sea muy pequeño o muy simple.

 

Por ejemplo, piensa en la posibilidad de encontrarte con alguien que te agrada, en el proyecto de colocar una planta en el jardín o de leer un libro que te guste, de contemplar el atardecer en calma, de hacer feliz a alguien, de encender una vela en una iglesia, de preparar algo sabroso para comer, de escuchar música que te haga bien, etc.

 

Hay muchas cosas bellas, agradables y valiosas que podrías imaginar y que podrías llegar a realizar a lo largo del día. Piensa en esas cosas y deja que broten las ganas de realizarlas.

 

Si crees sinceramente que algo es realmente bueno, y es posible, entonces no lo postergues, no te lo niegues, no te limites. Búscalo y saca lo mejor de esa experiencia. Si miras por la ventana y ves algo lícito que te gusta, no tienes por qué quedarte en la ventana. No lo dejes pasar. Sal a la calle antes que sea tarde.

 

VMF