Amar a todos

Porque fuimos amados por nuestros padres, tíos, hermanos o por algún adulto, conocimos lo que es el amor, aprendimos a amar y apreciamos lo que es el amor. Todos necesitamos del amor para poder vivir y crecer.

Cuando hablamos de amor no nos referimos al amor sensible que todos podemos sentir por aquellos que nos aman. El amor verdadero se manifiesta con todos, con los que no conocemos, con los que nos fastidian, pero sobre todo con los más necesitados, ayudar para devolver la libertad al que es esclavo de tantas cosas, ayudar y comprender, tratar con dignidad a todos, especialmente a los que son invisibles para la sociedad.

Por eso, como dijimos, no se trata de un amor como mero sentimiento. Amar no es una carga. El amor verdadero pasa necesariamente por el prójimo. Esta dimensión del amor no es opcional.

Graciela Goñi
Acompañante Espiritual
Centro de Espiritualidad Santa María