Ciudadanos por nuestros derechos: Hoy somos preguntones

Nuestros  derechos han sido vulnerados a partir de la pérdida del trabajo, la inflación que ha llegado a nuestros bolsillos con los grandes aumentos en alimentos, medicamentos, alquileres, y tarifazos.

En esta realidad que nos ubica en un estado de vulnerabilidad, en el que ya no alcanzan los esfuerzos individuales para garantizar una mejor calidad de vida, los que integramos el grupo de Ciudadanos por Nuestros Derechos invitamos a hacernos las siguientes preguntas, teniendo en cuenta la situación social- económica que viven muchas familias en nuestro municipio.

¿Cuál sería el rol del Estado, el de promover el desarrollo de la población o solo asistir en sus necesidades inmediatas?

¿Puede este municipio pensar en articular, recomponer o crear lazos con organizaciones sociales para priorizar políticas públicas? ¿Podría empezar a proyectar sobre uno de los tantos derechos que nos corresponden, como es la vivienda digna?

¿Si el estado se define como asistencialista, con qué criterio debería hacerlo? La población deben ser oriunda de Saladillo, vivir en extrema pobreza, ser dóciles y pacientes ante las precarias respuestas de la Subsecretaría de Desarrollo Humano?

¿En lo cotidiano, la urgencia que requieren los sectores vulnerados para la solución de sus conflictos necesita la asistencia, pero qué tan rápidas y concretas son  esas respuestas?

¿Los tiempos que define el municipio, (burocráticos) son los mismos que requieren las personas que se encuentran en situaciones de necesidad? Necesidad que pone en riesgo de muerte a las personas que viven sin el acompañamiento de un estado indiferente e insensible, que solo se preocupa por cerrar sus cuentas y no por nuestra dignidad.

¿Es posible que un grupo de ciudadanos con voluntad solidaria y sin recursos, pueda detectar las necesidades de una familia y resolver aquello que el estado, con recursos y sin voluntad política, no quiere o no puede resolver?

¿Ante el aumento de la población a asistir, podemos confiar en que no surgirán desprolijidades e ineficiencias en la gestión?

¿No sería conveniente que en forma periódica recibamos informes de la gestión de la subsecretaría de desarrollo humano?

¿O se creara una comisión de seguimiento conformada por distintos actores sociales?

Como integrantes de este grupo, entendemos que cada necesidad es un derecho vulnerado a recuperar y la asistencia apenas un paliativo que no llega a dar una solución definitiva.

Queremos un estado que permita el pleno desarrollo de nuestras potencialidades y no uno que nos limite a la subsistencia y al sacrificio.