Dinamismo

Nosotros tratamos de alimentar nuestra vida espiritual no sólo para mantenernos, sino también para crecer. Los seres vivos están en constante cambio y crecimiento; sólo los muertos no cambian. Si nuestra vida interior todavía está latiendo, eso nos lleva a aceptar el cambio, a buscar siempre algo más, a desear avanzar, madurar. El Señor nos llama cada día a crecer.

Eso no significa que tengamos que realizar actos extraordinarios o heroicos, sino que lleguemos a vivir con más profundidad lo que hacemos. Pero ¿qué es en el fondo vivir con profundidad? En definitiva la profundidad es el amor. Mi vida será más profunda sólo si amo más. Es decir si amo más al Señor y vivo en su presencia cada cosa. Y si amo más a los demás tratando de hacerlos felices. No hay otro secreto.

Pero el amor es algo tan grande que no puedes hacerlo crecer sólo con tus fuerzas. Junto con tus intentos por amar, tendrás que suplicarle y rogarle al Señor Jesús que abra su corazón santo y derrame dentro de ti un poco más de su amor. Puedes hacerlo ahora mismo.

VMF