Juventud Radical frente a la recuperación de las Malvinas: 37 años de la publicación de un documento histórico

«EL 2 DE ABRIL DE 1982 EL GOBIERNO DE LA DICTADURA CÍVICO MILITAR RECUPERO LAS ISLAS MALVINAS. LA JUVENTUD RADICAL DE LA PCIA. DE BUENOS AIRES 150 JÓVENES APROXIMADAMENTE NOS REUNIMOS EN NECOCHEA LOS DIAS 8,9 Y 10 DE ABRIL DE ESE AÑO Y EMITIMOS EL DOCUMENTO QUE TRANSCRIBO A CONTINUACIÓN. FEDERICO STORANI (PTE DE LA FUA) Y EL DR. ALEJANDRO ARMENDARIZ CERRARON EL ACTO» CARLOS ANTONIO GOROSITO.

«La Juventud Radical de la Provincia de Buenos Aires coherente con la posición de la UCR ha sostenido en materia de política internacional con respecto a la usurpación de las Islas Malvinas y frente a los acontecimientos de público conocimiento, ratifica la reivindicación de la soberanía sobre las mismas como una consecuencia de una condena al colonialismo e imperialismo como formas de dominación que menoscaban la soberanía nacional.
Para el radicalismo la soberanía popular es la razón primera que da sentido a la reivindicación de la soberanía sobre las Islas; tan es así que durante el Gobierno Constitucional del Dr. Illia la Argentina arranco en el seno de la Naciones Unidas su primer gran triunfo al obtener en ese foro internacional el reconocimiento de territorio ocupado por una potencia colonial que revistaba el archipiélago. Merece destacarse que este triunfo diplomático coincide con una política nacional que respeto al Hombre, que desarrollo la cultura, la educación y protegió al aparato productivo de la Nación y sus riquezas naturales; como nunca luego se hizo y que, en síntesis convirtió a la Argentina en una Nación Soberana y Digna del respeto de todo el mundo. Ningún país voto en contra en 1965.
Esta ratificación se hace en el marco de rescatar el ejercicio pleno de la soberanía popular, sin condicionamientos ni límites al disenso y ejercer en consecuencia la soberanía nacional sobre el territorio de la Nación. Rescatar las Islas de la dominación colonialista significa además de ocupar territorio, garantizar la incorporación de todas las riquezas y reservas que las mismas contienen, el patrimonio inalienable de los argentinos, sobre el cuál ejercemos nuestro derecho soberano. Si embargo esta Juventud Radical no puede dejar de resaltar que este acto de redención nacional se contradice gravemente con toda la política desarrollada por este proceso militar. En efecto este gobierno ha avasallado la soberanía popular, ejerciendo la fuerza; ha prescindido del pueblo y sus canales naturales de expresión, los partidos políticos; ha comprometido- sin legitimidad alguna- el patrimonio nacional, destruyendo en aparato productivo y elevando la desocupación a niveles gravísimos; ha expresado su intención de entregar el dominio del subsuelo argentino y la plataforma submarina, a favor de empresas multinacionales. El régimen militar, igualmente ha reprimido a los argentinos que han sufrido la destrucción de sus fuentes de trabajo, del salario y la posibilidad de que sus hijos accedan a la enseñanza pública y gratuita; han minado las bases del sistema de seguridad social; ha despreciado la capacidad intelectual y moral de los argentinos privándolos de la creación y del goce del arte y la cultura. Se ha abierto fuego contra obreros desarmados y se ha llegado a asesinar fríamente a un manifestante y a herir a muchos más, que cometieron el «delito» de reclamar a las autoridades pan, paz y trabajo. Este aislamiento interno no se limitó a nuestras fronteras, también se aisló de la comunidad internacional haciéndose pasible de la peor de las reputaciones, caracterizándosela como una dictadura fascista. Así, la reivindicación sobre nuestros soberanos derechos sobre el archipiélago ha quedado diluida entre otras cosas, por la violación sistemática de los derechos fundamentales de las personas, en sus secuelas de muertos y desaparecidos. En este marco caracterizado por la imprevisión e irresponsabilidad gubernativa en las tomas de decisiones, se produce el hecho militar. No se contempló para producir tal hecho el estado de vulnerabilidad de la Nación Argentina caracterizada por la moral del pueblo quebrantada por la crisis social, económica y cultural, agravada por la corrupción más grosera de los últimos decenios; economía devastada, resortes básicos en manos extranjeras; y desprestigio internacional del gobierno militar, considerando como una dictadura fascista en un plan de expansión militarista. El pueblo sufrirá los resultados de esta imprevisión porque el peso de la crisis sobreviniente caerá sobre sus espaldas ya que no se ha tomado en cuenta: a) La reacción de las naciones europeas y americanas fundamentalmente, y de las decisiones de los organismos internacionales (OEA, Países no alineados) y b) medidas económicas de embargos, bloqueos de fondos, vencimiento de la deuda externa y consecuente moratoria, cese de importaciones de material imprescindible, incluso de uso militar. Párrafo aparte merece señalar la irresponsabilidad con que se ha presentado el hecho consumado al pueblo de una medida que si bien la reivindicación territorial sentida y anhelada por todos no ha tenido presente la gravedad de la situación del país. Ello así porque :a) El peligro de una internacionalización del conflicto b) por el desprecio a la vida que significa una guerra c) por la utilización del hecho histórico para paliar el creciente deterioro y crisis interna del Proceso d) por jugar con el sentimiento patriótico de nuestro pueblo que siempre ha defendido la soberanía cuando ha estado en peligro. Es por eso que la ratificación que el pueblo en su conjunto, sin distinción de banderías o sectores, ha realizado, no deberá ser interpretado por las actuales autoridades como una adhesión a la política gubernamental ya que el pueblo sigue viendo con preocupación y angustia que quién lo desconoció como fuente legitimante del poder, hoy lo convoque enfrentar una situación que puede derivarse en un conflicto armado. El apoyo que reclama el gobierno ante el hecho consumado y la eventual agresión británica, encontrara la condigna respuesta popular, pero ella significará también la exigencia que, de aquí en más, las decisiones sean tomadas y compartidas por quién realmente los representa. Esta exigencia implica la reafirmación de lo expresado por la Multipartidaria en orden a la defensa integral de los recursos naturales y específicamente de los hidrocarburos, defensa que significa al irrenunciabilidad de la propiedad de la Nación sobre el subsuelo garantizando el monopolio de YPF. Deberá se, necesariamente esta política de hambre y desocupación y deberá volverse al Estado de Derecho, con la plena vigencia de la soberanía popular. Dentro de ese marco, el gobierno militar deberá mantener informado al Pueblo de la República en la que se dispone a negociar por la vía diplomática ya que no solo es irrenunciable el territorio recuperado sino los derechos soberanos sobre el mismo, no debiendo permitirse, en consecuencia, que la negociación se traduzca en concesiones económicas o militares a cualquiera de las superpotencias: Estados Unidos y URSS. Nos preocupa la acción del gobierno que parece no comprender la seriedad de la situación y que fomenta desde la televisión, radio y prensa escrita el espíritu belicista sin dar las explicaciones del caso y sin importarles que piensa el país. Tanto las declaraciones del gobierno como la manifestación del sábado 10 de abril son la muestra del objetivo oculto de la medida: ganar espacio político para obtener una salida fácil y elegante e imponer un manto de olvido sobre las vergüenzas nacionales. Pero la falta de prudencia del General Galtieri es total: se dirige a la gente convocada y se la exhorta a una guerra; días antes a otros argentinos que quisieron ir a la misma Plaza» se les dio batalla» y se les abrió fuego. La confusión es total. La soberanía se debe defender día a día, en forma pacífica, pero indeclinable. Hoy parece que quién la renuncia y quién entrego el orgullo nacional, se desespera por recuperar imagen. Hay que mantener la serenidad que nos impone nuestra conciencia limpia.


JUNTA EJECUTIVA DE LA JUVENTUD RADICAL DE LA PCIA. DE BUENOS AIRES DE LA PCIA. DE BUENOS AIRES
FIRMADO JUAN RADONJIC SECRETARIO GENERAL- CARLOS ANTONIO GOROSITO SECRETARIO DE ACTAS.

NOTA: Por entonces la Juventud Radical tenía una conducción integrada por una Junta Ejecutiva de 24 miembros por cada sección electoral (dos por la mayoría interna partidaria y uno por la minoría) y una mesa directiva con tres secretarios Juan Radonjic de San Isidro era el Secretario General, Carlos Antonio Gorosito de Saladillo, Secretario de Actas y Fernando Barrera de Lobería Secretario de Hacienda. Acompañan la transcripción de este documento histórico de la Juventud Radical de la Provincia de Buenos Aires emitido hace 37 años atrás copias del Diario Regional «La Mañana» donde publicara la declaración en la edición del día 18 de abril de 1982