Negar es sobrevivir

En psicología se lo describe como un mecanismo de defensa. El problema es que, si funciona en exceso, distosionándonos altamente la realidad, el mecanismo de defensa… nos deja indefensos.

Caperucita, tengo que decírtelo: el de los oojos y boca grande es un lobo (no tu abuelita!). A mí también me comió (por eso lo sé).

¿El lobo te comió varias veces? Buena noticia: has de estar vacunado contra los lobos, las brujas disfrazadas de buenas, o tu propio disfraz de Heidy.

Dejar de negar es doloroso, pero es cien veces menos doloroso que vivir negando; y que luego la realidad nos estalle en la mano como una granada.

¿Tiene esto algo que ver con tu vida? Te escucho… te aprendo… y te abrazo!

Virginia Gawel Centro Transpersonal de Buenos Aires