Tres años Comadres

Fin de temporada para Jueves de Comadres. Llegamos a las 61 funciones, miles y miles de kilómetros recorridos con esta hermosa gente.

Cuando estrenamos Jueves, queríamos hacer 8 funciones a sala llena y que todo Saladillo la viera, pero  el 2017 se terminaba y teníamos ganas de más. En el 2018 comenzamos a soñar con una gira por la provincia y empezamos a recorrer las rutas. Una valija con el cierre roto que arrastramos con una soga, un banco forrado de arpillera con 2 almohadones viejos de relleno y 2 butacas, así bajabamos del auto en cada ciudad. Inmediatamente se presentó Europa y no le tuvimos miedo. Se trabajó con mucho esfuerzo, dedicación y sobre todo, AMOR. Sí, mucho AMOR. Creemos que ese es el secreto de Jueves. Entonces queríamos compartirlo con Jorge Accame, su autor.

Para el 2019, tercera temporada, cada cuál crecía en su rol. Actrices, director y asistente.

«Cancheras, canchero, cancheres».

Sí, Jueves había logrado que su creador, nuestro padre (como me gusta decirle a mí), viniera a Saladillo a ver la obra.

Tal vez parezca una tontería, pero para nosotr@s era muchísimo.

Ansiedad, alegría, miedo,  nervios, muchos sentimientos encontrados.

Jorge llegó un sábado al mediodía en combi, pasando totalmente desapercibido. Venía para el festival de Lam, Luz de Sala.

Ya con la experiencia del año anterior, planificamos la segunda gira Europea.

Mientras tanto, por sorpresa nos toma una temporada en Timbre4.  Eso sí que no lo esperábamos. No podíamos creer que una sala de esa trayectoria, estuviera pensando en nosotr@s.  Ahí también estuvo Jorge Accame acompañando. Ya era uno más del grupo.

Ayer terminamos el año de Jueves con una función para el IV Festival nacional de teatro sobre violencia de género.

Poco a poco, nuestra amada obra fue sembrando inquietudes y preguntas entre el público que nos colocaron en otro lugar. Ya no sólo era arte, sino creadora de conciencia. Mujeres que habían vivido situaciones de violencia, sometimiento y agravio, se acercaban a hablar. Otras se retiraban mudas ahogadas por el llanto.

Entonces entendimos que JUEVES DE COMADRES ya no era sólo nuestra, sino de todas las mujeres.