Lo esencial es seguir haciendo negocios…no la salud del planeta ni de todos los seres vivos que lo habitamos (21/10/2020)

En medio de una crisis planetaria casi sin precedentes, quienes dominan al mundo, siguen haciendo sus negocios sucios sin importarles la salud de las mayorías ni la del planeta.

Argentina de ninguna manera escapa a esto y recientemente el gobierno nacional ha anunciado la aprobación de un nuevo transgénico. En este caso, se trata de una semilla de trigo que se lo presenta como resistente a la sequía pero se oculta que también es resistente a un poderoso agrotóxico: El glufosinato de amonio. Ya existen trabajos científicos que acreditan que dicho agrotóxico es muy soluble en agua, se acumula en la cadena trófica (bioacumulación) y actúa como genotóxico, neurotóxico y teratogénico. Es 3 veces más tóxico en forma aguda que el mismo glifosato y según la FAO, con una ingesta de  residuos de dicho agrotóxico en los alimentos 15 veces menor que con glifosato, produciría daños en la salud humana. Este agrotóxico poderoso va a estar en el pan, en las harinas, galletitas, pastas etc.

También se oculta que la alternancia de situaciones climáticas adversas, como la sequía, la inundación y las temperaturas extremas, son consecuencia del cambio climático que el modelo de sociedad que domina el mundo ha provocado y de ninguna manera se soluciona con transgénicos.

Por otro lado, desde Argentina ,se presenta a este evento transgénico como un avance de la Ciencia Nacional pero en realidad la empresa que lo patenta es Bioceres que si bien cuenta con capitales nacionales, también tiene entre sus socios a corporaciones como Syngenta/Chemchina, Valent, Dow Agrosciences y Monsanto Bayer.: y cotiza en la bolsa de Nueva York. Se trata, en realidad, de una ciencia nacional entregada al deseo de las grandes corporaciones y no al servicio del pueblo argentino .Por si fuera poco, la aprobación definitiva del trigo transgénico queda condicionada a que Brasil (principal importador del trigo argentino) lo acepte. Es decir que es el mercado el que va a decidir su cultivo masivo y no el pueblo argentino al que, por supuesto, jamás se lo ha consultado.

Parecería que no hay reflexión alguna, como sociedad no aprendimos nada de esta pandemia y van por más.

Sólo nos queda organizarnos, alzar nuestra voz y decir No al Trigo transgénico!!!

Agroecología ya!!!

ECOS DE SALADILLO