Ni una menos, ni una más… (Opinión por Julieta Rebay)

Cinco años de acoso, 17 denuncias y seguramente miles de lágrimas, noches de desvelo, suspiros de miedo y gritos de bronca preguntando por qué, hasta cuándo, qué hacer…

Un final anunciado y repetido, siempre el mismo cuento que ya no queremos escuchar.

¿Pedimos justicia? Sí, siempre, cada vez que nos matan en cada una de las víctimas, cuando ultrajan nuestros derechos y cortan nuestras alas destrozando nuestra vida y la de nuestros seres queridos.

No nos conocemos pero sufrimos por cada una y cada uno que sufre maltrato, violencia, acoso, brutales dolores que nos unen en un mismo reclamo.

Me sigo preguntando, yo y todas las personas que creemos lo mismo, ¿A quién le pedimos justicia? ¿Quién debe cuidarnos y garantizarnos que no seremos la próxima víctima? ¿Para qué marchamos? ¿Para qué gritamos que no queremos más muerte? Parece que cuanto más pedimos menos nos escuchan. Estamos solas y solos, desprotegidas/os en una sociedad que camina sin mirar al costado, nadie se pone en la piel y los zapatos del otro.

No tenemos horizonte, porque objetivos, sueños y deseos hay a montones pero el rumbo está difícil de encontrar, está escondido detrás de la desidia y el abandono.

Cada día una noticia más, ¿inesperada? Ya no, es lo de siempre, lo que ya sabemos que pasa y sigue pasando, lo que todos vemos pero nadie intenta detener.

Víctima y victimario muertos, después de tantos años de hacer lo legalmente correcto que es denunciar, ahora si pedimos justicia ¿para quién?¿para la víctima? ¿Y quién va a pagar por el asesinato? Nadie…ni en este caso porque está muerto ni en los que están vivos y libres.

Hoy cualquiera decide quien tiene que morir y cuando, ya no tiene valor la vida humana, parece que vivimos solo como premio y suerte de que aún no nos pasó nada.

Pero a todos nos puede tocar, nadie está a salvo, por eso sería bueno que alguien, con un poco de empatía, de sentido común, de poder, de ganas y a conciencia realmente pida, quiera y haga justicia por cada víctima, por cada mujer, por cada niña/o, por cada hombre…

No queremos ni una menos pero tampoco queremos ni una más, queremos vivir y ser libres en todos los aspectos de la vida, porque tenemos derechos y exigimos que se nos respeten…