25 Aniversario del restaurant – parrilla “Lodemiguel”

“Hace 56 años Miguel Abal llegó a caballo al centro de nuestra ciudad en busca de trabajo, tenía 12 años y lo consiguió como mozo del hotel Saladillo. Años de esfuerzo, de lucha, de no bajar los brazos lo llevaron a ser dueño del restaurant-parrilla “Lodemiguel” que ha cumplido 25 años de actividad comercial: un premio al esfuerzo” Carlos Antonio Gorosito.

“Miguel Norberto Abal, Miguelito, como lo llamamos todos los que lo conocemos, tenía 12 años y llegó desde su casa a caballo al centro de la ciudad. Venía desde la casa familiar ubicada en el por entonces conocido como barrio “Acuña” (prolongación de la calle H. Yrigoyen desde la Avda. Saavedra hacia la Ruta Provincial 51). Llegaba al centro de la ciudad en busca de trabajo, ató el caballo frente a la “Panificadora” (una panadería perteneciente a la familia de Jaime Segura) que estaba ubicada en la calle Mitre donde hoy está “Casa Serra”. Corría el año 1965 y Miguelito se dirigió decididamente a la esquina de Av. Moreno y Mitre y entró al Hotel-Restaurant Saladillo, donde estaban necesitando un cadete, allí habló con el dueño el señor José Varela. “Señor vengo por el trabajo de cadete” le dijo Miguelito con muchas expectativas al dueño del tradicional Hotel saladillense. La respuesta de Varela fue el “puesto es suyo” (Varela siempre lo trato de usted) y Abal repregunto: “cuando vengo a trabajar”, la nueva respuesta fue “tiene que quedarse ya”, eran aproximadamente las 10 de la mañana. A los 12 años entre la niñez y la adolescencia, Miguel Norberto Abal daría inicio a una actividad que marcaría su vida para siempre. Empezó lavando copas, haciendo “mandados”, haciendo tareas en la cocina. Luego Varela lo destino al Salón Comedor y eso obviamente significaba un ascenso en su trabajo. Miguel dice que aprendió mucho del dueño del Hotel Saladillo: “Varela es una Gran Persona, es un Maestro” así califica a quién le dio su primer trabajo. El ascenso implicaba la categoría de mozo: servía el desayuno, el almuerzo y la cena. Recuerda que como compañeros de trabajo de entonces tenía a Enrique Ferrín, Manuel Busada y Toribio Tolosa. Este último le decía a Miguelito: “Pareces Pianetti” por Oscar Antonio Pianetti, el “Pocho” un jugador de Boca Juniors, que se caracterizaba por ser un jugador ágil, veloz y difícil de detener para los defensores rivales. Y Miguelito Abal se desplazaba con rapidez para cumplir con su trabajo. En el mismo se relaciona con diversas personas de nuestra ciudad y de otros lugares. El señor Omar Carrique que era propietario de un campo en Saladillo lo alentó hacer una temporada en Mar del Plata. Lo que hizo entre los años 1968 y 1970 donde se fue familiarizando y aumentando su experiencia en el rubro de la gastronomía. En 1970 regresó a Saladillo y trabajo en La Terminal con los hermanos Federico y David Naus( de ascendencia alemana). Los Naus se presentan a su vez a una licitación para atender el servicio del Restaurant y dos bares de la Terminal de Guaymallén (Pcia, de Mendoza) que estaba pronto a inaugurarse y la ganaron. Los Naus convocaron a Miguel a trabajar en la provincia cuyana y hacia allí fue. Estaba por finalizar el año 1971 faltaban 3 o 4 meses cuando se inauguró la Terminal. Dicha inauguración era muy importante para esa ciudad mendocina y para la provincia misma. Al acto inaugural asistió el entonces Presidente de facto de la Nación, General Alejandro Agustín Lanusse. Miguel estaba asignado a atender la cabecera del almuerzo que se realizó, de manera que atendió al Presidente y lo saludo, manteniendo un breve diálogo. La experiencia cuyana de Miguel duró hasta los primeros días de 1972 ya que en Enero de ese año empezó a realizar el Servicio Militar Obligatorio en la Base Aérea de Tandil. Los primeros meses en la ciudad de las sierras y la Piedra Movediza según Miguel fueron de “fajina y baile” y después en virtud de sus cualidades para la gastronomía pasó a servir en el Casino de Oficiales hasta la conclusión del Servicio Militar. De regreso a Saladillo en 1973 y volvió a trabajar por unos meses nuevamente en el buffet de la Terminal de Ómnibus de nuestra ciudad, dado que después junto a Raúl Laborda le compraron la llave de comercio de la Pizzería “Avenida” al señor Ítalo “Talo” Dolce ubicada en la esquina donde confluyen la Av. Moreno con la calle A. de Toledo (predio actualmente perteneciente a la Municipalidad de Saladillo), allí trabajaron hasta 1980. Ese año Miguel se trasladó a la localidad de Del Carril continuando la actividad comercial gastronómica en la Parrilla “El Puente” de la que fue propietario de la llave de comercio. Los carrilenses y los viajeros frecuentaban el lugar para saborear las exquisiteces que preparaba Miguel. Durante la campaña electoral de 1983 luego de culminar nuestra actividad proselitista en Del Carril un grupo de amigos y correligionarios nos juntábamos en el lugar. Miguel fue progresando en la actividad comercial gastronómica. A principios de la década del noventa adquiere al señor Enrique Montes y María Teresa Novella el predio ubicado sobre Ruta Nacional 205 y Av. Sanguinetti donde decide construir su propio establecimiento comercial: un Restaurante- Parrilla. Nace entonces la PARRILLA RESTAURANTE: “ LODEMIGUEL” muchos años de sacrificio y esfuerzo se ve coronado con que su comercio funcionará en un predio de su propiedad. Después de 15 años en la localidad de Del Carril con la parrilla “El Puente” se traslada a la ciudad cabecera con el emprendimiento, pero en su propio predio y con un nombre que lo vincula a su propio nombre. “LODEMIGUEL” abrió sus puertas al público hace 25 años el viernes 17 de noviembre de 1995 y desde ese momento se transformó en un clásico para los saladillenses y para viajeros de todo el país que tenían una parada obligada en ese lugar ,como así también pescadores que van a distintos lugares de pesca en nuestra vasta provincia. Viajeros internacionales entre los que se encuentran americanos, españoles e italianos y de muchas otras nacionalidades pasaron y almorzaron o cenaron en “LODEMIGUEL”. Muchos de ellos en su paso al sur del país o a algún coto de caza en la provincia de La Pampa. Un italiano que siempre paraba en “LODEMIGUEL” cuando le servía una copa de limoncello le decía: “Miguel este es más rico que el que hacemos en Italia”. Además de los viajeros tradicionales que paran en el lugar a almorzar o cenar también lo hacen funcionarios de diversas naturaleza. Legisladores e Intendentes que viajan desde sus ciudades a Bs.As o La Plata muchos de ellos le han dicho a Miguel en referencia a mi persona: “Cuando lo veas al Goro dale mis saludos”. Cuando asumí por segunda vez como Intendente Municipal de Saladillo después de la ceremonia de la jura fuimos a cenar con funcionarios y amigos. Ese ese hecho se repitió cada vez que fui reelecto como Intendente. Generalmente después de cada apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante íbamos a cenar. De manera que se convirtió en un lugar familiar para mí, que aún periódicamente frecuento para disfrutar de un almuerzo o de una cena. Por “LODEMIGUEL” han pasado muchas personalidades de la política, del espectáculo y del periodismo etc: Felipe Solá, Florencio Randazzo, Roberto Lavagna, Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, Luis Brandoni, Alejandro Lerner, Ermán González, Eduardo Menem, Marcelo Tinelli, Estela Raval, Los Simuladores, El Trio San Javier, María O’Donnell, Alfredo Leuco, Las Voces de Orán, Saúl Ubaldini, José Sacristán, Los Pimpinela entre muchos otros, a algunos de ellos los he acompañado yo. Cuenta Miguelito Abal que una noche fue a cenar Roberto Rimoldi Fraga con Alejandro Agustín Lanusse (Rimoldi Fraga estaba casado con una de sus hijas) entonces Miguel le dijo a Lanusse esta es la segunda vez que lo atiendo y le recordó la ceremonia de la inauguración de la terminal de Guaymallen.

Esta Parrilla Restaurant, como muchas otras que aún sobreviven en la ciudad y otras que ya no están ocuparan un lugar en la historia gastronómica de nuestra ciudad, cuando algún historiador haga el relevamiento del rubro en todo el decurso de nuestra vida comunitaria. “LODEMIGUEL” llegó a sus Bodas de Plata y Miguel Roberto Abal que tiene 69 años dado que nació el 2 de noviembre de 1952 se siente orgulloso de lo que ha logrado desde aquel día que José Salvador Varela le diera la oportunidad de iniciarse en rubro gastronómico en el Hotel Saladillo. Dice que todo lo ha hecho con mucho esfuerzo, dedicación y amor y que ello le ha rendido sus frutos. Está casado desde 1980 con Stella Maris Abelenda de quién dice que ha sido una gran apoyatura para poder avanzar en su emprendimiento y lo sintetiza de esta manera: “ella ha sido y es además de una gran compañera de vida, una extraordinaria colaboradora en el emprendimiento comercial”. Del matrimonio de ambos nacieron tres hijos Roció (39), Lisandro David (37) y Guadalupe Belén (35) y es abuelo de dos nietos. La Pandemia lo ha afectado como a la mayoría de los comercios., pero el “Delivery” en las épocas de restricción se convirtió en alternativa. “Hasta ahora no he bajado los brazos, más adelante Dios dirá” comenta Miguel. En lo personal periódicamente suelo ir a “LODEMIGUEL” a comer el clásico “bife de chorizo”. Mantener una actividad comercial durante muchos años es un gran logro. Hay fechas que son simbólicas y por eso hay que recordarla como por ejemplo un 25 aniversario. Días atrás lo viste a Miguel Abal y obviamente lo fui a felicitar por su permanencia en el rubro gastronómico, no pude hacerlo en noviembre del 2020, el día exacto del aniversario, le lleve una foto enmarcada que nos muestra junto al dúo “Los Pimpinela” (Joaquín y Lucía Galán) el 31 de julio de 2013 cuando fuimos a cenar después del espectáculo popular que los mencionados artistas brindaron con motivo del 150 Aniversario de Saladillo. Este escrito tiene la modesta pero sincera pretensión de rendirle un homenaje a un emprendedor que un día llegó a caballo de los entonces suburbios de la ciudad en busca de su primer empleo y que luego con mucho esfuerzo y dedicación creó su propio emprendimiento gastronómico.” Carlos Antonio Gorosito, Ex – Intendente Municipal ( 1991-2015),Saladillo 1 de Febrero de 2021.