Dialogamos en FM 90 con Gustavo Vera, presidente de La Alameda una organización que realizó una grave denuncia contra famosos diseñadores como Benito Fernández, Jorge Ibáñez y Laurencio Adot por vender costosos vestidos realizados con mano de obra esclava, entre ellos uno a la princesa Máxima

Dialogamos en FM 90 con Gustavo Vera, presidente de La Alameda una organización que realizó una grave denuncia contra famosos diseñadores como Benito Fernández, Jorge Ibáñez y Laurencio Adot por vender costosos vestidos realizados con mano de obra esclava, entre ellos uno a la princesa Maxima

Gustavo expresó que tras una investigación en talleres clandestinos se detectó que trabajan ilegalmente muchos inmigrantes, quienes confeccionan vestidos durante una larga y mal paga jornada laboral. Luego los mismos son vendidos por Benito Fernández, Jorge Ibáñez y Laurencio Adot, a una importante suma. Por ello este mediodía serán escrachados.

La investigación conjunta realizada por la Fundación la Alameda y el diario Democracia localizó y filmó al taller clandestino en dónde realizan los vestidos de tres de los más famosos diseñadores de moda: Benito Fernández, Jorge Ibáñez y Laurencio Adot.

Manifestó que en el taller ilegal de la calle Pitágoras 1790 de Avellaneda trabajan a destajo siete costureros, la mayoría migrantes. En una jornada laboral que comienza a las ocho, pero que puede extenderse hasta las diez de la noche a razón de seis pesos por hora (casi la mitad de lo que indica el convenio y sin ningún tipo de aportes) los costureros confeccionan los vestidos encargados por clientes famosos nacionales e incluso internacionales (como la princesa Máxima o la protagonista de la serie Sex and City).

Vestidos que los estos diseñadores cobran a 25 mil pesos en sus casas exclusivas fueron pagados a dos mil a la dueña del taller. Y el costurero que realmente lo confeccionó en dos días de trabajo a destajo y artesanal, apenas si percibe menos de cien pesos por todo concepto (a razón de seis por hora).

“Además el taller no reúne las condiciones para funcionar ya que, por ejemplo, ni siquiera tiene la instalación industrial flotante requerida y las máquinas están conectadas a la electricidad mediante zapatillas caseras y cables pelados que podrían provocar incendio o cortocircuito como ocurrió en el taller de Caballito en marzo de 2006”, denunció.

 La filmación realizada por costureros de la Alameda que se infiltraron durante dos días en el taller demuestra la firma, moldes y etiquetas pertenecientes a los tres diseñadores.

Dijo que hoy en horas de la mañana, fue presentada una denuncia penal contra Fernández, Ibáñez y Adot y Nuñez la dueña del taller por violación a la ley de trabajo a domicilio, violación a la ley de migraciones y trabajo forzoso. La denuncia fue presentada ante el Juzgado Federal de Lomas de Zamora que tiene competencia sobre la jurisdicción del taller.