La Escuela 14 de Toledo, Lanatta, La Cámpora y la placa de Mercante

Por Alejandro Mariotto (abogado, docente y escritor)

La Escuela primaria Nº 14 de la localidad de Álvarez de Toledo fue noticia a nivel nacional, hace 10 años, cuando la agrupación juvenil “La Cámpora” visitó dicha institución para realizar trabajos de pintura en su edificio y, al finalizar los mismos, sus integrantes se tomaron fotografías con los alumnos junto a una bandera de esta agrupación política. La foto en cuestión fue publicada en alguna red social y de allí fue tomada por integrantes de la Juventud Radical de Saladillo, quienes se la hicieron llegar a la producción del programa televisivo conducido por Jorge Lanatta. El periodista, empleado del Grupo Clarín, le dedicó a esta “osadía” unos cuantos programas, cientos de costosos minutos de televisión se utilizaron para repudiar este hecho de, según su conductor, “adoctrinamiento político en una escuela pública bonaerense”. Este suceso fue aprovechado por el Grupo Clarín para denostar a un gobierno elegido democráticamente por su pueblo. Gobierno que le dedicó una importante porción de su presupuesto a la educación pública, de lo cual Lanatta jamás habló. Más allá de este hecho, repudiable para algunos, intrascendente para otros, hay algo que ocurrió en esa misma escuela (y en muchas más al mismo tiempo) que fue muy grave y viene bien rescatarlo del olvido.

La escuela primaria N° 14 de la localidad de Álvarez de Toledo, partido de Saladillo, fue fundada en 1919. Varios años después, durante la gestión del gobernador Domingo Mercante (1946 – 1952) se construyó el edificio propio. En el gobierno de Mercante se construyeron edificios escolares en todo el territorio bonaerense. Estas escuelas tienen una arquitectura de una belleza muy singular y se destacan los buenos materiales empleados ya que, a pesar de los años transcurridos, se mantienen en muy buen estado.

Al momento de  inaugurarse el  edificio se colocó una placa de mármol con la leyenda: “Escuela construida durante el gobierno de Domingo Mercante”. Esta placa, con su referencia histórica, debería seguir en la fachada de la escuela de Toledo, pero no está en su lugar y no se sabe cuál fue su destino, quizás el fondo del arroyo de Las Flores, o del Canal 16, o fue rota en muchos pedazos y sus restos esparcidos vaya a saber por donde. Pero ¿por qué fue retirada esa placa? En septiembre de 1955 un golpe de Estado terminó con el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón y con todos los gobiernos provinciales y municipales de nuestro país. Este golpe de Estado se autodenominó “Revolución Libertadora”, y estos libertarios decidieron terminar de cuajo con todo lo que fuera peronismo. Creyeron que se podía terminar con un movimiento nacional y popular y así fue que dictaron el Decreto Ley 4161/56 el cual, entre otras cosas, prohibió las imágenes, símbolos, fotos, marchas y todo lo que tuviera que ver con el peronismo. En el contexto de esta insólita proscripción llegó la orden de retirar la placa que había sido colocada consignando que durante la gestión del gobernador Mercante (peronista) había sido construido el edificio de esta escuela. Fue una orden que llegó a través de los consejos escolares y que, por supuesto, fue cumplida en tiempo y en forma por el personal a cargo del establecimiento.

Al mismo tiempo alguien retiró la placa que estaba en la plaza de Toledo,  la cual se había colocado cuando se inauguró dicho espacio público durante la gestión del Intendente municipal (peronista) Tomás Santiago Lissalde. También se desconoce el destino final de esa placa.

Transcurrieron los años, pasaron distintos gobiernos (algunos de facto otros democráticos), la placa nunca se volvió a colocar, Lanatta -agotado el tema- no volvió a hablar de la foto de “La Cámpora”, la escuela 14 sigue recibiendo niños con ganas de aprender y Argentina está próxima a cumplir 40 años ininterrumpidos de vida democrática.

Esta es solo una más de las tantas historias de persecución y proscripción que ocurrieron en este país de desencuentros. La memoria sirve para evitar que ciertos hechos se repitan porque “cuando no recordamos lo que nos pasa nos puede suceder la misma cosa…”