Escucha a Dios

 

Sabes que Dios es grande, que es infinito. Él está en cada cosa, penetrándolo todo, pero lo supera todo, y está más allá de todo el universo inmenso. Sin embargo, puedes hablar con él.

Quizás no puedas conversar con el Papa, o con los presidentes de las naciones, o con ese actor que admiras. Pero sí puedes conversar con Dios.

Él es más importante que cualquiera, y sin embargo siempre está disponible para escucharte todo lo que necesites, para recibir tus quejas y lamentos, para escuchar tus alabanzas y tus palabras de amor.

También está siempre dispuesto para hablarte, pero lo hace con mucho cuidado, para no obligarte a nada, para que no pierdas tu libertad de decisión. Por eso tienes que afinar mucho el oído de tu corazón para poder escucharlo, tienes que aprender a descubrir esas maneras tan delicadas que él tiene de hablar.

No desaproveches esta preciosa posibilidad. Aunque los demás no te den importancia, tú puedes conversar con el Infinito.

VMF