Día de Reyes

 

Hoy se recuerda a los reyes magos. Estos magos de oriente eran astrólogos, poseedores de una ciencia que enorgullecía a los habitantes de la zona del río Éufrates. A través de un signo celestial Dios les anunció el nacimiento de un nuevo rey que debía ser homenajeado: Jesús. Pero la figura de los magos de Oriente en realidad simboliza a los pueblos paganos que acercan su homenaje al Mesías. Por eso en ellos estamos representados todos los creyentes, de todos los pueblos de la tierra, que conocimos a Jesús y lo adoramos. En ellos también está representada tu persona.

Cuando el texto nos dice que los magos “se llenaron de inmenso gozo”, nos invita a preguntarnos si estamos viviendo con alegría nuestro propio encuentro con Jesús.

Por eso, lo más importante no son esos magos. En definitiva, hoy cada uno de nosotros celebra que Cristo se ha manifestado a su propia vida.

Él podría haberte salvado sin que lo conocieras, pero además de eso ha querido revelarte su hermosura, ha querido regalarte su amistad, ha querido manifestarse a tu vida y ofrecerte un trato íntimo y personal. Has podido conocerlo. Qué bueno sería que te detuvieras a celebrar ese encuentro.

VMF