El día del renunciamiento de Evita (22-08-1951)

El 22 de agosto de 1951 el temple de una mujer amada por su pueblo se puso de manifiesto en toda su dimensión.

Desde entonces, ese día ha quedado en la historia de las luchas populares como el Día del Renunciamiento, marcando a fuego una comunión entre esa mujer y su pueblo que aún hoy, 61 años después  conmueve por la sinceridad.

Evita dijo en aquel momento:

“Compañeros: Yo no renuncio a mi puesto de lucha, renuncio a los honores”

Yo no soy más que una mujer del pueblo argentino. Yo no soy más que una mujer de esta bella patria, pero descamisada de corazón, porque siempre he querido confundirme con los trabajadores, con los ancianos, con los niños, con los que sufren, trabajando codo a codo, corazón a corazón con ellos …..

Hoy más que nunca .renovamos nuestro compromiso militante

Kolina Saladillo – Mesa Distrital