Pide sed de más

 

No le pongas un techo a la fe que Dios quiere volcar en ti.

No le pongas un límite a la esperanza.

No le pongas un tope al amor.

Los techos, los límites y los topes están solo en tu mente.

Deja que Dios te conduzca a nuevas fronteras de crecimiento espiritual. Dios, y solo Dios, sabe hasta dónde quiere llevarte.

Él tiene el poder de darte una nueva visión de la vida y de todo lo que te rodea, pero necesitas crecer en la fe, crecer en la confianza hacia el Señor.

Creer cuando todo anda bien es fácil, pero ¿cómo vives la fe en los momentos de adversidad?

Ten presente que la vida es como los misterios del Rosario. Están los gozosos y los luminosos, pero también solemos rezar los misterios dolorosos.

Finalmente tenemos los gloriosos, los cuales nos recuerdan que la victoria definitiva será cuando el Señor venga a buscarnos para entrar con Él en la vida eterna.

 

Tú que vives bajo la protección del Dios altísimo y moras a la sombra del Dios omnipotente, di al Señor: “Eres mi fortaleza y mi refugio, eres mi Dios, en quien confío”. Salmo 91, 1-2

 

Gustavo Jamut