Discernimieento en la tentación

En la oración del Padre Nuestro, Jesús nos ha enseñado a pedir la gracia para no caer en  tentación.

Las tentaciones forman parte de la vida cotidiana de cada uno de nosotros.

Somos tentados a pensar mal, a guardar resentimiento, a desconfiar de todos, a perder la esperanza, a tratar duramente a quienes nos aman… En fin, la lista de las tentaciones no tiene fin.

Sin embargo, no debemos olvidar que el mismo Jesús fue tentado y, con su propia tentación nos enseñó que somos capaces de vencer todo mal.

Por eso, cuando viene la tentación, no te asustes, no te desanimes, apóyate en la fuerza y el amor de Dios y con ellos enfrenta seguro tus propias debilidades.

VMF