Pide el equilibrio

 

Cuando confiamos a Dios nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras obras, entonces, podemos ver en todo el equilibrio que procede de Dios.

El equilibrio, en todas las dimensiones de la vida, es una actitud positiva que vamos forjando desde la propia experiencia y con la ayuda del Espíritu Santo.

Para esto, es necesario entregar la actitud de independencia que asumimos ante el Señor y abrirnos dócilmente a las inspiraciones de su Santo Espíritu, de manera tal, que en todas las dimensiones de nuestra vida, reine la armonía que procede de Él.

 

Aunque estoy corporalmente lejos, mi espíritu está con ustedes y me alegro de ver el equilibrio y la solidez de su fe en Cristo. Han recibido a Cristo Jesús como el Señor; tomen pues su camino. Permanezcan arraigados en Él y edificados sobre Él, estén firmes en la fe tal como fueron instruidos y siempre dando gracias. Colosenses 2, 5-7

Gustavo Jamut