Las corporaciones del agronegocio capacitan docentes?????

En el día de la fecha se lleva a cabo en Saladillo una capacitación docente auspiciada por el nodo Oscar Alvarado y Argenbio.

Ingresando a la página web de Argenbio se puede encontrar que dicha empresa tiene como socios fundadores a :

BASF S.A., BAYER S.A., BIOCERES S.A, DOW AGROSCIENCES ARGENTINA S.A., MONSANTO ARGENTINA S.A, NIDERA SEMILLAS S.A., PIONEER ARGENTINA S.A., SYNGENTA SEEDS S.A.

Se trata entonces de un evento auspiciado por las grandes multinacionales de los agrotóxicos y de las semillas transgénicas (principales beneficiarios del actual modelo agropecuario). También, dentro de los socios fundadores, figuran algunos socios locales como la empresa BIOCERES, fundada por Víctor Trucco, presidente de AAPRESID, entidad que durante la crisis del 2001 repartió soja transgénica en los comedores de gente hambrienta agravando, sobre todo en los niños, aún más la situación de desnutrición. No podemos dejar de mencionar que uno de los principales accionistas de BIOCERES es “el rey de la soja» Gustavo Grobocopatel.

Por tal razón consideramos que dicha «capacitación» será totalmente parcial y sesgada dado los clarìsimos intereses económicos que ligan a dichas multinacionales con los transgénicas y agrotóxicos.

No es cierto, como se sostiene en la fundamentación teórica de dicha capacitación, que las dudas que existen sobre los transgénicos son «fruto del desconocimiento de la población». Por lo contrario hay numerosos países del mundo que no aceptan transgénicos y numerosas investigaciones científicas que han encontrado problemas muy serios con los alimentos y con la producción transgénica. Una de las últimas investigaciones, en ese sentido, es la del científico Eric Seralini que adjuntamos.

Lamentamos que no se haya comunicado a los docentes claramente que esta capacitación está auspiciada por las más grandes corporaciones del agronegocio.

ECOS DE SALADILLO

Los resultados del estudio de Séralini sobre el efecto del maíz transgénico de Monsanto en ratas ha provocado una conmoción mundial.

Hace tres semanas, un Instituto Universitario de Normandía, en Francia, desató la furia, la indignación y una feroz batalla entre científicos de todo el mundo a raíz de la publicación de los resultados de un estudio en animales durante dos años. El estudió incluía la alimentación de los animales con una variedad muy conocida de maíz modificado genéticamente y el herbicida a base de glifosato más utilizado. Roundup. El estudio fue publicado por un equipo de científicos dirigido por el reconocido Gilles-Eric Séralini, que dirige el Instituto de Biología de la Universidad de Caen, Francia.

Séralini y su equipo de 7 científicos han llevado a cabo un estudio sobre alimentación con un maíz transgénico tolerante al glifosato, el maíz NK603, un producto agrobiotecnológico producido por Monsanto, y con Roundup, muy ampliamente utilizado, en 200 ratas durante dos años. Roundup mata a las malas hierbas sin dañar los cultivos. Era la primera vez que se hacía un estudio para comprobar los efectos en la salud de un cultivo transgénico y un pesticida muy utilizado durante un período de tiempo mucho mayor que los estudios realizados por las agencias reguladoras, la Industria o los Institutos de Investigación. Este estudio de dos años fue diseñado para que se mantuviese durante el tiempo normal de vida de una rata, mientras que los estudios de la Industria sólo duran 90 días.

El equipo utilizó 100 hembras y 100 machos. En ambos grupos, algunas ratas fueron alimentadas con el maíz NK603, en un segundo grupo el maíz presentaba Roundup, y el tercer grupo recibió agua potable con el límite mínimo permisible de Roundup. Un cuarto grupo hizo de grupo de control y fue alimentado con una dieta estándar de maíz no modificado genéticamente.

Los resultados fueron alarmantes, según el artículo revisado por pares y publicado en Food and Chemical Toxicology, una publicación de la revista Elsevier. Las ratas que fueron alimentadas con el maíz transgénico NK603 o con agua que contenía Roundup, murieron mucho antes que las ratas del grupo de control y desarrollaron enfermedades relacionadas con trastornos hormonales y en órganos sexuales. Las hembras desarrollaron importantes tumores mamarios, problemas de la hipófisis y del riñón; mientras que los machos presentaron en su mayoría insuficiencia renal grave. Hasta un 50% de las ratas macho y el 70% de las hembras murieron de forma prematura, en comparación con sólo el 30% y el 20% respectivamente del grupo de control.

“Se demuestra la toxicidad, tanto de un cultivo transgénico y de un herbicida ampliamente utilizado, incluso si se ingiere a niveles extremadamente bajos (los cuales corresponden a los encontrados en el agua del grifo o en las aguas superficiales)”. Los científicos señalan que estos resultados ponen en tela de juicio la idoneidad de los actuales procesos regulatorios que se utilizan en todo el mundo para la evaluación de los riesgos para la salud asociados a estos productos. Por lo tanto, la solicitud de revisión inmediata de la aprobación para su comercialización de estos productos debe ser tenida en cuenta y se exhorta a que los estudios habituales a 90 días se alarguen a dos años para los cultivos transgénicos agrícolas.