La esperanza

Es cierto que la esperanza nos ayuda a sobrevivir en los momentos difíciles. No sólo a sobrevivir, sino a vivir bien. Porque cuando tenemos la confianza de que las cosas cambiarán, eso nos da ánimo y entusiasmo para enfrentar los problemas y para buscar una solución con creatividad, hasta encontrar la salida que Dios nos está proponiendo a través de la vida. Por eso la esperanza es una chispa de gozo en medio de la angustia. Como si escucháramos a Dios que nos dice:

“Levántate, amada mía, hermosa mía, y ven. Ya pasará el invierno, cesarán las lluvias y aparecerán las flores sobre la tierra. Volverá el tiempo de las canciones” (Ct 2,10-12)-

A ti también el Señor te dice: “Levántate. Hay una esperanza, hay un camino, hay una nueva meta. Levántate que yo voy contigo”.

VMF