Información Básica sobre tabaquismo

TabaquismoLas enfermedades vinculadas con el tabaquismo, constituyen la principal causa de muerte evitable en el mundo, y en la Argentina, donde fuma el 33,4 % de la población, producen la muerte de 40.000 personas por año.

Anualmente se gastan alrededor de 7.000 millones de pesos para atender las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco Esto representa el 15,5 % del gasto total en salud, no compensado por las recaudaciones obtenidas por el conjunto de impuestos al tabaco que, para el año 2003, fueron de 2500 millones de pesos.

Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del año 2005, (ENFR 2005), en la provincia de Buenos Aires fuma el 33,4 % de la población de 18 a 64 años, (37,7 % en hombres y 29,3 % en mujeres). Esto representa aproximadamente 1.500.000 fumadores, de los cuales el 14 % está pensando en dejar de fumar, y 150 mil quiere hacerlo incluso antes de los 30 días.

En nuestro país, el consumo de tabaco se inicia cada vez más precozmente. Cada día, 500 jóvenes comienzan a fumar. Según la encuesta mundial de tabaquismo en adolescentes, (EMTA 2007), en la provincia de Buenos Aires, el 53,7 % de los adolescentes entre 13 y 15 años, ha probado alguna vez un cigarrillo, y el 20,7% lo ha hecho antes de los 11 años. También los adolescentes de nuestra provincia, son los más expuestos al humo de tabaco ajeno en lugares públicos, con un 72,3% siendo significativamente mayor que a nivel nacional (54,7%).

Sólo la mitad de los médicos cree que el consejo antitabáquico es una herramienta útil para ayudar a los pacientes a dejar de fumar. Un tercio de los mismos ha recibido entrenamiento a cerca de cómo brindar ese tipo de consejo, pero la mayoría, manifestó la necesidad de mejorar su capacitación en tabaquismo.

Objetivos Generales

Proteger a los fumadores pasivos, promoviendo la certificación de espacios libres de humo

Promover la cesación tabáquica en los fumadores.

Reducir la iniciación tabáquica en jóvenes.

Actividades

Capacitación en cesación tabáquica

Capacitación en promoción de ambientes libres de humo.

Certificación de instituciones y empresas libres de humo.

El humo ambiental de tabaco contiene miles de productos químicos de los cuales al menos 50 se sabe que son tóxicos o cancerígenos. Estos incluyen benceno, cadmio, formaldehído e hidrocarburos aromáticos policíclicos.

El Centro Internacional de Investigaciones sobre el cáncer, la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU (EPA) y el Programa de Toxicología Nacional del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los EEUU, han clasificado al humo de tabaco ajeno como un carcinógeno humano. En enero de 2006, la Agencia de Protección Ambiental de California (Cal EPA), determinó que el humo de tabaco ajeno constituye un contaminante tóxico del aire.

No existe un sistema de ventilación que pueda eliminar del aire los contaminantes del humo de tabaco. Para lograrlo, debería crear un flujo de aire con una fuerza equivalente a un huracán lo cual no es factible de lograr.

La separación física de fumadores y no fumadores no protege a estos últimos del humo, aún cuando estén en habitaciones separadas. Los sistemas de ventilación que tienen los edificios mezclan el aire contaminado con el aire limpio. Por lo tanto, sólo los ambientes 100% libres de humo de tabaco protegen a la población.

En este sentido, el Ministerio de Salud de la Provincia de Bs As impulsa la promoción de los ambientes libres de humo.

Ambientes laborales libres de humo: El humo ambiental de tabaco también plantea una amenaza en los centros de trabajo. Los productos tóxicos y los carcinógenos se difunden rápidamente en las oficinas, los hoteles, los restaurantes y otros lugares cerrados. La mayoría de los trabajadores no tienen la opción de cambiar su ambiente de trabajo ni de cambiar de empleo para proteger su salud. En muchos casos, donde no se garantizan lugares de trabajo libres de humo de tabaco, los empleados se ven obligados a pasar la mayor parte de las horas que pasan despiertos, en una situación que afecta su salud.

Algunos estudios han revelado que los ambientes cerrados con una ventilación típica y con diferentes niveles de concentración del humo de tabaco infringen las Normas Ambientales Nacionales Anuales de la Calidad del Aire de los EE UU para las partículas respirables. Se calcula que el riesgo de mortalidad de un trabajador de un bar de los EE UU con una concentración de humo característica es de 7 por 1000. Este nivel del riesgo es asombroso en comparación con los riesgos de mínimis (definidos como un nivel aceptable o tolerable del riesgo) establecidos para otros productos tóxicos.

En otras palabras, los trabajadores expuestos al humo de tabaco en forma sistemática durante su vida laboral tienen un riesgo de cáncer entre 7 y 700 veces mayor que el establecido como de mínimis para las exposiciones a otros contaminantes distintos de la exposición al humo de tabaco ajeno.

(*) CPA Saladillo