Vivir en comunión

 

Los cristianos creemos en un Dios que es Trinidad. Es decir, tres Personas perfectamente unidas, hasta el punto de ser un único Dios. Esto significa que el corazón de Dios es una comunidad donde todo es completamente compartido. En la intimidad de Dios hay Tres que se aman sin límites y que están perfectamente orientados el uno hacia el otro, diferentes pero sin conflictos. El Padre derrama todo su ser en el Hijo y ellos a su vez lo derraman todo en el Espíritu Santo, que los une como una atracción infinita de amor. Allí todo es pura vida que se comunica, amor que se da y se recibe, intensidad y encuentro.

Por eso nosotros, que hemos sido creados a imagen de ese Dios, necesitamos vivir en comunión. Es verdad que a veces nos ofendemos con los demás, nos desilusionamos, nos irritamos, y quisiéramos escaparnos del mundo para tener un poco de paz. Pero el aislamiento no es la solución, porque no estamos hechos para eso. Necesitamos el encuentro, el diálogo, la amistad, porque de otra manera nos secamos por dentro, nos debilitamos, nos empequeñecemos.

En todo caso, pidamos a nuestro Dios Trinidad que nos enseñe a convivir y que no dé la fuerza para enfrentar las dificultades de la convivencia. Eso siempre será más sano que la tentación del aislamiento.

VMF