9 de julio del 2013: luchar para la segunda y definitiva independencia

En 1816 se firmó en Tucumán la declaración de la independencia de la Argentina, identificada en aquella época como las Provincias Unidas del Sur. Pero ¿puede decirse que hoy en día vivimos en la Independencia? No. Por culpa de los sucesivos gobiernos peronistas, radicales, conservadores, de la Dictadura Militar, de derecha y de centro-izquierda, transcurridos casi doscientos años desde 1816 nos encontramos hoy dominados por los imperialismos norteamericano y europeo.

Es necesario retomar el espíritu de la gesta revolucionaria que encabezaron San Martin y Belgrano, para volver a ser libres y verdaderamente soberanos, luchando por una Segunda Independencia. Hay un solo camino, que no es el del actual gobierno, ni la oposición burguesa de varios colores, oportunistas, ni de los que se llaman “progresistas”, pero esconden las calamidades del Capitalismo. Es el camino que tomaron los patriotas que firmaron la declaración de la Independencia: romper todos los lazos políticos y económicos que nos atan al imperialismo, así como se cortaron los vínculos con la Corona Española.

Las multinacionales crecen, saquean…

Luego de casi 200 años de romper con la dependencia de España, un nuevo dominio político y económico oprime a nuestro país, como a la mayoría de los países latinoamericanos. Es el poder que ejercen económicamente los imperios yanqui y europeo a través de la deuda externa y sus empresas multinacionales, que controlan prácticamente todos los resortes de nuestra economía.

Grupos económicos, de países como Canadá, Estados Unidos, Australia, Gran Bretaña o Suiza, por citar algunos casos, controlan en el país la explotación de los minerales que más cotizan hoy en el mercado internacional, bajo la forma de Alumbrera, Veladero, Pachón, Pascualama, Fiambalá, que son algunas de las denominaciones de yacimientos que de locales solo tienen el nombre y su posición geográfica.

Y se llevan las ganancias del país

Según las palabras del canciller Timerman, “la radicación en el país de más de 2.000 empresas extranjeras, con visión de largo plazo y atractiva rentabilidad desmiente a quienes afirman que Argentina está aislada del mundo”. Es decir, para el Gobierno lo importante es la ganancia de estas multinacionales y no el servicio que prestan. Además estos saqueadores extranjeros remiten enorme cantidad de materias primas a sus países de origen, sin valor agregado en nuestro país, que podría generar miles de puestos de trabajo y potenciar el circuito económico. Toda la economía Argentina está controlada por estas multinacionales, ellas dicen lo que quieren producir, los puestos de trabajo que deciden crear, y si les conviene reinvertir sus utilidades.

Represión al servicio de la entrega.

Este dominio se impone mediante la represión ante el reclamo por bienestar, al que el gobierno K respondió con gases, palos y procesos judiciales a los luchadores obreros.

Algunos ejemplos de la complicidad gubernamental con el poder económico, a pesar del hipócrita festejo k del bicentenario en el 2010 y el día de la Independencia en Julio: represión en 2009 en Kraft, Terrabusi, en el conflicto por 160 despidos incluidos los delegados gremiales, luego de entrevistarse Cristina con la embajadora norteamericana Vilma Martínez; represión a los petroleros de Santa Cruz, represión a los pueblos andinos, como el de Andalgala, en lucha ambientalista contra la multinacional Barrick Gold, luego del beneplácito del gobierno de Cristina para la continuidad de su saqueo.

Desde el PSTU proponemos:

No pagar la fraudulenta deuda pública a los bancos y especuladores imperialistas ni a los fondos buitres.

Romper todos los pactos económicos políticos y militares que nos atan al imperialismo.

Fuera el F.M.I. y el Banco Mundial.

Basta de saqueo del petróleo: estatización sin pago y bajo control obrero, no solo de YPF, sino de toda la industria del petróleo, el gas, la minería y los recursos naturales.

Fuera las multinacionales

Estatización de las industrias, bancos y servicios fundamentales bajo control obrero.

Fuera ingleses de Malvinas y de toda la Argentina.

Expropiación de todas las grandes empresas, bancos y latifundios en manos inglesas.

PTSU Saladillo