Anhelo interior

 

Aprende a valorar las pequeñas cuotas de afecto y de intimidad que puedas tener, aunque sean imperfectas. Lo que recibimos de los demás no es poca cosa. Es verdad que es pequeño y siempre será insuficiente, pero eso no significa que sea malo o mentiroso.

No hay que pensar que todos son completamente malignos, egoístas, interesados. Sólo son una mezcla de actitudes buenas y de egoísmos y debilidades. Recuerda que simplemente son imperfectos, pero en todos hay cosas buenas que son reales, aunque estén mezcladas con miserias, aunque haya que “soportar” o tolerar ciertas cosas (cf. Ef 4,2)-

También hay que asumir con realismo que habrá siempre, en esta tierra, un deseo de nuestro corazón que nadie podrá resolver plenamente. Los seres humanos no son divinos. Esa necesidad inmensa y profunda sólo se llena cuando somos amigos de Jesús y penetramos en esa amistad. Acéptalo y búscalo. Él ya te está esperando, él ya comenzó a buscarte.

VMF