Casualidades

 

Nada es casual. Nunca lo ha sido ni jamás lo será. Que puedas verlo o no, que te des cuenta o vivas en la más absoluta de las ignorancias no modifica ni un ápice el hecho de que así sea.

La vida te está dando señales a cada paso. Te tira sogas para que te aferres a ellas, y así sacarte del mar de sinsentidos en el que sientes ahogarte día a día. Pero si estás distraído o, si aun creyendo vislumbrarlas las ignoras, perderás una y otra vez el tren, ése que iba justo en la dirección en que dices querer encaminarte.

Deja de vivir como si no lo supieses, porque en un rincón de tu conciencia, en la esquina de tu alma, sabes reconocer esas señales a las que llamas casualidades. Responde a ellas con fuerza y compromiso; y una mágica concatenación de “casualidades” te irá llevando de la mano por el camino que has venido a recorrer.

Gabriel Sandler