Tus hijos

No debe existir en el mundo tarea más complicada que la de ser padres, buenos padres. Y para peor, a diferencia de la mayoría de todas las otras tareas que nos toca llevar a cabo, para ésta no hay escuelas ni maestros. Y aunque en los últimos años han empezado a aparecer en algunas partes del mundo ciertas “escuelas para padres”, una ínfima cantidad de todos los aspectos que uno debe desarrollar en ese rol.

¿Y quiénes juzgarán si has aprobado el examen? ¡Tus hijos! Poco importa la opinión de los demás. Educadores, pediatras, amigos y familia podrán aportar lo suyo, ayudando a mejorar y ajustar el rumbo sobre la marcha. Pero lo que realmente importa, en determinado punto del camino, es lo que tus hijos sientan y piensen de ti como padre. Aunque es sabido que hagas lo que hagas te criticarán, no es menos cierto que entre el blanco y el negro hay una infinita gama de grises.

Para sacar una buena nota y llegar a la vida adulta de tus hijos con un aprobado como padre, quizás la premisa más importante sea tener absolutamente claro, desde antes de su concepción y sintiéndolo sinceramente, que son seres libres a los cuales ayudarás a crecer. Esto lleva a que todos tus esfuerzos estén destinados a prepararlos para que el día de mañana o puedan volar libres, volviendo a ti sólo por decisión propia y amor; no por culpa ni por obligación.

Aprende el difícil oficio de ser padre día tras día, como corresponde. Hazlo amándolos, guiándolos y dejándolos ser.

Gabriel Sandler