Se abrió el cofre del centenario. El frasco se rompió pero los objetos y mensajes estaban a salvo

En el marco del sesquicentenario de Saladillo fue desenterrado y abierto hoy el cofre guardado un 24 de agosto del año 1963, hace 50 años atrás y que debía ser abierto para el sesquicentenario del pueblo como así lo dejaron como voluntad quienes lo enterraron.

La tarea la llevó a cabo una comitiva integrada por el Intendente Gorosito, miembros de la Comisión de Festejos del sesquicentenario, integrantes del Museo de Saladillo, autoridades en general, grupo de placeros que fueron los encargados de desenterrarlo. Luego de extraído de la tierra fue puesto en una carretilla para su posterior traslado al Museo como estaba previsto.

Alfonso y María Elizabet que estaban presentes (hijos de Alfonso Pellegrino, el constructor de la urna que contenía el cofre), contaron que tenían 3 y 4 años al momento de ser enterrado el mismo. Dijeron que su papá falleció a los 92 años en 2004 y siempre recordaba que había que abrir el cofre.

Afirmaron que contiene pergaminos firmados por varias personas, semillas de trigo y maíz, entre otras cosas.

Una vez dentro de las instalaciones del Museo, con medios de comunicación, familiares de quienes participaron en la construcción del cofre y miembros de la comisión de festejos del sesquicentenario que estaban presentes, se procedió a la apertura de la urna de cemento que preservó dicho cofre por 50 años. Una vez abierta, Claudia Calcedo quien fue la encargada de hacerlo dijo: “Debo darles una mala noticia, el frasco de vidrio está roto”. Inmediatamente los presentes se lamentaron al escuchar dichas palabras.  También, en la urna había ingresado agua por, aparentemente, fisuras que se hicieron por el paso del tiempo en la tapa y al romperse el frasco los objetos que allí dentro se encontraban cerrados el vacío corrían peligro y efectivamente se humedecieron.

Rápidamente comenzaron a surgir ideas para poder extraerlos sin que se perdieran y se decidió entre todos los presentes romper el frasco y así fue quedando rota su base. En ese momento, se divisaron varios pergaminos, una bandera argentina, semillas, una fotografía con el palco oficial del centenario y las autoridades, una partitura musical con la marcha de Saladillo, un poema “La Huída”, un banderín de “Criadero Cargill”, mensaje a los jóvenes ajedrecistas, ejemplares de periódicos “La semana” y “El argentino”, un libro de Susana Soba “La voz apasionada”, un certificado de Radioaficionados Unidos de Saladillo, una hoja con estampillas de la época, el programa de la velada de gala del centenario de Saladillo, hojas con firmas, varios mensajes destinados específicamente a personas o instituciones.

A medida que salían las hojas, un poco húmedas pero bien conservadas dado el paso del tiempo, Ethel Mariotto comentaba y contaba el significado de cada mensaje u objeto a los presentes ya que ella estuvo al momento de la idea y fue su marido quien construyó el frasco con tapa de plomo y cerrado al vacío.

Ahora queda, al Museo, la tarea de preservación y exhibición de tales objetos y mensajes para toda la comunidad de Saladillo.

Quienes estuvimos presentes en dicho acontecimiento histórico podremos difundirlo a generaciones venideras como fue la idea de nuestros coterráneos que 50 años atrás decidieron emprender tal travesía. Hoy, 50 años después y desde donde estén presenciando el 150 aniversario de su ciudad, de nuestra ciudad siéntanse tranquilos que su “Tarea Está Cumplida” y el mensaje atravesó las barreras del tiempo llegando a su destinatario…”A los hombres y mujeres del Saladillo del 2013”…