Clarín: Los pibes de un tiempo nuevo: Marcos Delía y Matías Bortolín se preparan para el Premundial de Caracas

130801 Delia BortolinPor Sergio Blanco Emilio Hamilton*

El implacable paso del tiempo se lleva todo. Hasta las generaciones más exitosas pasan a ocupar su lugar de privilegio en la historia y dejan espacio para que sobrevengan las camadas nuevas. La Selección Argentina de básquetbol no queda afuera de esta lógica y atraviesa una metamorfosis que tiene como objetivo afirmar el grupo que sucederá a la Generación Dorada. Camino al Premundial de Caracas, desde el 30 de agosto, el cambio se simboliza en Marcos Delía y en Matías Bortolín, los dos jugadores más jóvenes de una preselección que intentará estar a la altura de la historia reciente.

El camino transitado por ambos fue distinto, pero sus historias se entrecruzan en un plantel con edades bajas. “Estoy muy contento. La oportunidad de estar convocado es impresionante, por todo lo que puedo aprender. Tengo muchas ganas de ganarme un lugar en el equipo”, afirma Delía. Por su parte, Bortolín pegó muy temprano el salto desde Atenas de Córdoba hacia el exterior, pero aún así la convocatoria le genera sensaciones nuevas. “Es un orgullo inmenso vestir esta camiseta, pero lo hago tratando de cumplir y sin ponerme nervioso. Voy a tratar de rendir todo lo que pueda para que el equipo gane”, expresó el cordobés.

Por sus posiciones en la cancha, ambos persiguen la inmensa huella que dejó el retirado Fabricio Oberto, uno de los máximos referentes de la Generación Dorada. Otra despedida muy reciente, la de Federico Kammerichs en la posición de ala pivote, les abrió la puerta a los dos jóvenes.

 

Bortolín fue noticia hace poco tiempo por haberse bajado del draft de la NBA para esta temporada y explicó cómo fue el proceso. “Fue como una especie de vidriera. Tendría que entrar al draft dentro de dos años, pero lo hice antes para que me vayan teniendo en cuenta y para que me conozcan. Si más adelante me toca, iré otra vez”.

La Copa Stankovic de China, a principios de julio, fue la primera oportunidad de los dos en la selección. Hicieron un balance positivo. “Con Matías nos complementamos bien. Recién en la Copa Stankovic pudimos jugar un poco juntos. Creo que con el paso del tiempo nos vamos a ir conociendo mejor”, admitió Delía. “Aprendí muchas cosas, fue una gran experiencia y me sirvió para aprender a confiar en mi juego”, explicó Bortolín.

La responsabilidad es una temática que no tardó en presentarse en la charla. Las ausencias de Pablo Prigioni, Emanuel Ginóbili, Carlos Delfino y Andrés Nocioni entre otros, modifica la ecuación de manera significativa para los jugadores. Nuevas presiones, que el pivote de Boca prefiere relativizar: “Es como todo, va a depender de nosotros, de nuestra preparación y concentración. No importa la edad. Los jugadores jóvenes pueden jugar al básquet igual que lo hacen los grandes”. En esa situación, los dos coinciden en cuál debe ser su rol fundamental. “Nos tenemos que concentrar mucho en defender, en correr y en sumar pequeñas cosas para el equipo”, explicó Delía; mientras que Bortolín hizo un análisis similar: “Correr a muerte y defender. Eso es lo principal”.

Entre tantas ausencias, la figura de Luis Scola dentro del plantel toma mayor relevancia para los jóvenes. Bortolín y Delía reconocen lo importante que es escuchar voces de experiencia, que sirvan como guía y aprendizaje. Mientras la selección busca su nueva forma, los protagonistas del recambio generacional le sonríen al tiempo, con la confianza de estar a la altura de las circunstancias.

*Fuente: Clarín.com